Estadio antisísmico

El nuevo estadio de Los Ángeles Clippers no solo es un referente en diseño y sostenibilidad, sino también en ingeniería estructural para zonas de alta actividad sísmica. Ubicado a 1.6 km de la falla Newport-Inglewood, este moderno edificio deportivo es capaz de soportar terremotos de una magnitud de 7.4

Inaugurado en agosto de 2024, el Intuit Dome de Inglewood, California, representa un modelo de ingeniería estructural avanzada, eficiencia energética y experiencia inmersiva para los fanáticos. Con capacidad para 18.000 espectadores, el complejo alcanza una superficie total construida de 102.000 m², integrando canchas de entrenamiento, oficinas administrativas, instalaciones médicas, jardines internos y áreas de entretenimiento público, todo bajo una misma cubierta oval de celosía estructural tridimensional.

El techo —una grilla tipo diagrid de acero tubular de entre 30 y 60 cm de diámetro— cubre la totalidad del complejo, formando aberturas romboidales de 6 x 9 m revestidas con membranas de PTFE translúcido, ETFE transparente y mallas tejidas. Estas permiten la entrada de luz natural y ventilación cruzada en sectores como los jardines suspendidos, la plaza principal y la zona de ingreso. Este sistema abierto redujo a cero la necesidad de climatización en dichos espacios semicubiertos.

La estructura del estadio comprende ocho niveles (dos subterráneos y seis sobre rasante), donde se aloja un “bowl” dividido en cinco zonas: baja, media, alta, suites tipo “dugout” a nivel de cancha, y una tribuna continua de 50 filas conocida como “el Muro”, pensada para maximizar la acústica hacia el campo. El nivel de evento se encuentra 10 metros por debajo del terreno natural.

Una marquesina flotante de 9 metros de altura recorre el perímetro del estadio y sostiene el tablero central en forma de halo de 80 metros de largo por 49 de ancho, con 233 millones de LEDs, el mayor del tipo doble faz en la NBA. Su estructura es de cerchas curvas de acero HSS, ensambladas en módulos tipo “marco de cuadro” y luego elevadas individualmente hasta ser suspendidas desde las siete cerchas principales del techo, cada una diseñada para soportar 34 toneladas.

 

El sótano del complejo, de 400 x 135 m, alberga un muelle de carga de 90 m de largo cubierto por cerchas de acero ASTM A913 Grado 65, de 4,3 m de altura y 45 m de luz libre, que sostienen una plaza pública sobre su cubierta. Este espacio contiene también 81 toneladas de baterías de respaldo para la planta de servicios central, que permiten alcanzar un funcionamiento energéticamente neutro.

En el sector oeste, un jardín privado de 2.800 m² ofrece a los jugadores una piscina, sauna, pista de atletismo y áreas recreativas. Este espacio se conecta con el centro de entrenamiento subterráneo de 8.000 m² mediante muros de contención de suelo mecánicamente estabilizado, que permiten el ingreso de luz natural. Una losa en voladizo de 30 m sobre el sector este permite alojar canchas comunitarias sin columnas intermedias, resuelta con cerchas metálicas de 29 m de longitud y 3,6 m de canto.

El enfoque estructural combina subestructura de hormigón armado in situ (cimientos, muros perimetrales, losas planas de 28-30 cm con columnas de hormigón) y superestructura de acero y hormigón compuesto, con losas sobre losa colaborante metálica, vigas W de alma llena y elementos prefabricados livianos para las gradas. Las suites y niveles intermedios se resuelven con sistema mixto, mientras que los núcleos verticales combinan pantallas resistentes al pandeo y refuerzos cruzados BRB (buckling-restrained braces) espaciados cada 21-24 m.

Dado que el predio se sitúa a 1,6 km de la falla Newport–Inglewood, con potencial sísmico de magnitud 7,4, todo el sistema fue dimensionado bajo criterios de diseño sísmico riguroso. El muro de contención y las pantallas internas de 30 a 75 cm de espesor integran el sistema de base, junto a una losa diafragma de hormigón armado de hasta 30 cm. Para la superestructura, se utilizó un sistema BRB continuo con elementos diagonales simples, optimizando la compatibilidad de derivas mediante un detallado análisis espectral modal.

 

El edificio administrativo de cuatro plantas (6.600 m²) emplea un sistema de cerchas de transferencia de 4,9 m de canto y 44 m de luz sobre el centro de entrenamiento para evitar apoyos intermedios. Toda la envolvente utiliza muros cortina y marcos de acero con diafragmas reforzados y un diseño adaptado a las restricciones impuestas por los espacios sin columnas.

Una innovación clave fue el comportamiento independiente de la cubierta celosía frente a eventos sísmicos. Aunque está conectada lateralmente a la estructura del estadio mediante un sistema de riostras tipo “toggle brace” que permiten movimientos relativos controlados, la cáscara no apoya directamente en el terreno ni transmite esfuerzos verticales durante los desplazamientos sísmicos. Esta libertad de movimiento la hace comportarse como una “falda estructural” que se balancea alrededor de un núcleo rígido.

El diseño prescindió de juntas sísmicas tradicionales, reemplazadas por un enfoque alternativo que integró modelaciones térmicas, efectos de retracción y rigidez relativa para garantizar funcionalidad, seguridad y menores costos de mantenimiento.

 

La sustentabilidad fue otro eje prioritario. Se instalaron 2 MW de paneles solares fotovoltaicos sobre la cubierta, conectados a un sistema de baterías de 11 MW en la planta de servicios. Esto permite abastecer completamente un evento deportivo o concierto con energía renovable almacenada. En el proceso de diseño, se priorizó la reducción de carbono incorporado mediante declaraciones ambientales de producto (EPD) específicas por proveedor para todas las mezclas de hormigón, logrando una reducción del 20% respecto del promedio regional, y superando en un 50% los estándares actuales del código CALGreen.

El complejo fue diseñado para alcanzar certificación LEED Platinum bajo versión 4, siendo el primer estadio de la NBA en lograrlo. A partir del partido inaugural frente a los Dallas Mavericks en octubre de 2024, el Intuit Dome se convirtió no sólo en la nueva casa de los Clippers, sino también en sede confirmada del Juego de las Estrellas 2026 y de los eventos de básquet y gimnasia para los Juegos Olímpicos de 2028. Con su perfil icónico y su ingeniería de vanguardia, se posiciona como una referencia global en diseño estructural, sostenibilidad y experiencia deportiva.

FICHA TÉCNICA:

Obra: Estadio para Los Angeles Clippers.
Propietario: Los Angeles Clippers, Inglewood, California, Estados Unidos.
Representante del propietario: CAA ICON, Denver.
Arquitecto: AECOM, Los Ángeles.
Ingeniero estructural: Walter P Moore, Los Ángeles.
Ingeniero estructural asociado: Labib Funk + Associates, El Segundo, California.
Contratista: AECOM-Hunt–Turner joint venture, Inglewood.
Ingeniero civil: D and D Engineering Inc., Inglewood.
Ingeniero HVAC: AECOM y Henderson Engineers, Los Ángeles.
Fabricante de acero: Schuff Steel, Phoenix.
Subcontratista de hormigón: Largo Concrete, Los Ángeles.
Proveedor de hormigón elaborado: Catalina Pacific, Orange County, California.