Colapso en Lagos
El pasado 12 de septiembre de 2025, alrededor de las 20:00 horas, un edificio en construcción de tres a cuatro pisos colapsó en la calle Borno 333, Alagomeji, Yaba, Lagos, Nigeria, atrapando a varias personas entre los escombros. Investigaciones en curso tratan de establecer las causas del daño.
Según informó la Agencia Nacional de Manejo de Emergencias (NEMA) de Nigeria, cuatro personas fueron rescatadas con vida, mientras que se confirmaron tres fallecidos y ocho trabajadores resultaron heridos, siendo atendidos en el lugar. Las operaciones de búsqueda y rescate se extendieron durante varios días, con la última víctima recuperada aproximadamente 65 horas después del colapso.
El operativo de emergencia contó con la participación de la ya citada NEMA, la Agencia de Manejo de Emergencias del Estado de Lagos (LASEMA), los servicios de Bomberos y Rescate, la Agencia Estatal de Control de Edificios, la policía y otros organismos pertinentes, cuyos esfuerzos se centraron en estabilizar la estructura, recuperar a los atrapados y garantizar la seguridad pública.
Aunque las investigaciones continúan, expertos en ingeniería estructural señalan posibles causas que incluyen un diseño inadecuado, con deficiencias en fundaciones y conexiones entre losas y columnas, el uso de materiales de baja calidad, la falta de supervisión profesional durante la construcción y el incumplimiento de los códigos de edificación locales. Estos factores coinciden con estudios previos que muestran que la falta de control técnico y de normativas certificadas es una de las principales causas de fallas estructurales en Nigeria.
Este trágico incidente evidencia la urgente necesidad de reforzar la formación y certificación de ingenieros estructurales, implementar inspecciones rigurosas durante todas las etapas de construcción y garantizar el cumplimiento estricto de los códigos y regulaciones locales.
También subraya la importancia de la colaboración entre autoridades, profesionales y comunidades para reducir riesgos y prevenir futuros colapsos en áreas urbanas densamente pobladas. Más allá de los cálculos y diseños, la ingeniería estructural implica un compromiso directo con la seguridad pública y la responsabilidad profesional, elementos fundamentales para proteger vidas en complejos contextos constructivos.
















