Incidente en Los Ángeles
Un importante colapso parcial ocurrido en un túnel de efluentes ubicado en Los Ángeles, Estados Unidos, obligó a detener las obras del ambicioso Proyecto Clearwater. Las causas aún se investigan a partir del trabajo de especialistas, mientras la seguridad del personal se mantiene como prioridad.
Las obras del túnel de efluentes del Proyecto Clearwater, en la ciudad de Los Ángeles, permanecen paralizadas tras un colapso parcial ocurrido a 113 metros de profundidad. El incidente se produjo en un sector sometido a altas presiones del terreno, según informó Robert Ferrante, ingeniero jefe y gerente general del Distrito de Saneamiento del Condado de Los Ángeles.
Hasta el momento, nadie ha podido ingresar al túnel para inspeccionar el punto de la falla, y la tuneladora permanece detenida en el lugar donde cesó su avance. Las tareas están suspendidas completamente bajo una orden de cese (“red tag”) emitida por CalOSHA, la agencia estatal de seguridad laboral.
La presión del suelo ya había generado problemas provocando la ovalización y fisuración de los anillos segmentales del revestimiento interno. Según consta en una carta oficial, la contratista Flatiron/Dragados —una unión transitoria de empresas formada por Flatiron West y Dragados USA— adoptó medidas correctivas basadas en el asesoramiento de un ingeniero especialista en túneles. No obstante, el frente de excavación ya se encontraba a más de 1.200 metros del punto inicial del problema cuando se produjo el colapso.
Veintisiete trabajadores lograron evacuar sin lesiones graves tras desplazarse más de 8 kilómetros subterráneos hasta el único acceso disponible en la localidad de Carson. Otros cuatro ingresaron en tareas de rescate y también salieron ilesos. Las autoridades aclararon que el túnel transportará efluentes tratados —no aguas negras— y que el incidente no representa un riesgo ambiental.
El túnel de 11,3 km de longitud y 630 millones de dólares de inversión fue diseñado para reemplazar dos conducciones obsoletas y aumentar la capacidad de transporte de efluentes hasta el océano Pacífico, resistiendo eventos sísmicos y evitando desbordes durante tormentas intensas. Las obras, iniciadas en 2019, estaban previstas para finalizar en 2027, aunque aún no se ha estimado cuánto demorará el incidente su culminación.
El trazado atraviesa el dominio público y no se extiende bajo viviendas. Según el Distrito de Saneamiento, no hay indicios de que las calles o superficies sobre el túnel se hayan visto afectadas, aunque se monitorea diariamente la zona con equipos topográficos. Cabe destacar que el recorrido incluye sectores de fallas geológicas activas, como las de Palos Verdes y Cabrillo, más condiciones geotécnicas complejas, tal como lo había anticipado un artículo de la revista Mining Engineering en 2022.
Mientras la investigación sigue su curso y se elabora un plan seguro de reingreso, los trabajos preparatorios en el punto de llegada de la tuneladora —en Royal Palms Beach, San Pedro— continúan.














