Nueva Panamericana
La Nueva Panamericana Tramo II demandó obras aluvionales necesarias y cruciales para la bajada de agua del piedemonte ante grandes lluvias. La más importante fue la impermeabilización en hormigón de casi 2 kilómetros del arroyo Sosa, junto a la intervención de distintos cauces de la zona.
La ejecución y concreción del Tramo II de la Nueva Panamericana en la provincia de Mendoza presentó diversos desafíos y situaciones extraordinarias en los últimos años. Hecha la convocatoria a licitación para su construcción en diciembre de 2019, la repentina aparición de la pandemia del coronavirus retrasó 18 meses el inicio de la obra. La misma comenzó a mediados de 2021 con estrictas restricciones operativas, y otros 9 meses más, sumando un total de 27 meses, hasta que la firma contratista estuvo habilitada para trabajar al cien por ciento de su capacidad y sin limitaciones por la emergencia sanitaria.
A esto se sumó el trabajo que implicó la reubicación de 37 familias que vivían sobre la traza a intervenir, a las cuales se relocalizó en un barrio construido en Luján por el Instituto Provincial de la Vivienda.
La obra también exigió el desplazamiento y la renovación de todas las redes de servicios públicos —eléctrica, agua, gas y fibra óptica— donde intervinieron una gran cantidad de actores, tanto estatales como privados.

La obra demandó construir un nuevo gasoducto de un kilómetro y, para iluminar el tramo completo, tanto la traza central como las colectoras, debieron instalarse 15 nuevos transformadores que pudieran brindar la energía necesaria.
La convivencia de la ejecución de la obra con el tránsito urbano de miles de vehículos por día fue otro gran desafío para los avances, al coexistir un flujo vial constante con cientos de trabajadores, decenas de equipos, gigantescos movimientos de tierra, la construcción de grandes estructuras como los puentes de La Tijera, Besares, San Jorge y Guardia Vieja, y el viaducto de Pueyrredón, además del proceso de pavimentación. Todas estas labores se realizaron en su totalidad aplicando desvíos y sin cortar nunca el paso vehicular de forma completa.
Fuente: Gobierno de la provincia de Mendoza.














