90 años del IRAM
Con motivo del Día Mundial de la Normalización, IRAM celebró sus 90 años de trayectoria con un encuentro que reunió a referentes del ámbito público, representantes internacionales y destacados profesionales del país. Una ocasión para repasar una historia basada en la confianza.
El Palacio San Miguel se convirtió en el escenario de una jornada significativa: la conmemoración de los 90 años de IRAM, una institución cuya labor técnica y compromiso con la calidad han acompañado durante décadas el desarrollo productivo e institucional del país. Más de doscientas personas —provenientes del mundo empresarial, académico, profesional y gubernamental— se sumaron a este festejo que coincidió con el Día Mundial de la Normalización y que puso en valor el recorrido de nueve décadas dedicadas a impulsar la seguridad, la competitividad y el acceso a mercados mediante estándares reconocidos internacionalmente.
La conducción del encuentro estuvo a cargo del periodista Federico Seeber, quien acompañó un programa pensado como un espacio de diálogo, reconocimiento y reflexión. Desde el inicio se respiró un clima de agradecimiento colectivo y de reafirmación del propósito institucional: contribuir a que la vida de las personas sea más segura y a que las organizaciones, sin importar su escala, puedan mejorar sus procesos y proyectarse hacia escenarios más sostenibles.
El presidente de IRAM, Claudio Terrés, abrió la ceremonia destacando la singular dimensión de alcanzar nueve décadas de actividad ininterrumpida y hacerlo rodeado de quienes, desde distintos roles, formaron parte de este camino. Sus palabras pusieron el foco en el valor estratégico de la cooperación internacional, subrayando la presencia de autoridades de ABNT, IBNORCA y UNIT, así como el histórico vínculo con ISO, que permite que la voz técnica de la Argentina tenga proyección global. Terrés remarcó que el espíritu colaborativo atraviesa todo el universo de la normalización: las normas internacionales, señaló, son el reflejo concreto de lo que se logra cuando especialistas de distintos países trabajan juntos por un objetivo común.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la entrega de placas conmemorativas a los socios fundadores, un reconocimiento a quienes impulsaron la creación del instituto y sentaron las bases de un sistema nacional de normalización y certificación que hoy constituye un pilar para la construcción de confianza y calidad en productos y servicios.
El cierre estuvo a cargo del director general de IRAM, Nicolás Elicabe, quien invitó a pensar el futuro del organismo desde la innovación y la sostenibilidad. En su mensaje repasó los desafíos que atravesó recientemente el sector —desde la pandemia hasta las transformaciones tecnológicas y la irrupción de la inteligencia artificial— y destacó la capacidad de la institución para adaptarse, anticiparse y modernizar su funcionamiento. Reafirmó, además, su compromiso de seguir transformando al instituto en una organización más ágil y conectada con las demandas contemporáneas, convencido de que los próximos años abrirán nuevas oportunidades para el fortalecimiento institucional.
La celebración concluyó con un brindis que reunió a todos los invitados y selló una jornada donde la historia, el reconocimiento y la visión estratégica se entrelazaron para proyectar un futuro aún más prometedor para IRAM en su rol como referente técnico del país.














