Túneles de Taninga

La habilitación parcial del Camino de los Túneles de Taninga marca la culminación de una primera etapa de intervenciones técnicas orientadas a estabilizar laderas, mitigar riesgos geológicos y consolidar una infraestructura vial estratégica en un entorno de complejidad geomorfológica y climática.

La reciente puesta en servicio de un tramo del Camino de los Túneles de Taninga, sobre la Ruta Provincial 28 en el departamento Pocho, provincia de Córdoba, se apoya en la finalización de un conjunto de obras de emergencia y refuerzo estructural destinadas a garantizar condiciones adecuadas de seguridad y transitabilidad.

En esta etapa inicial, quedó habilitado el recorrido comprendido entre los túneles 1 y 3, sector que presentaba significativas vulnerabilidades asociadas a la inestabilidad de laderas y al comportamiento del macizo rocoso tras eventos climáticos extremos e incendios forestales.

El camino, de pavimentación reciente y trazado en un contexto serrano de fuerte pendiente, atraviesa zonas con antecedentes de desmoronamientos y desprendimientos de distinta magnitud. Las intervenciones se concentraron en reducir estos riesgos mediante soluciones de ingeniería geotécnica y vial, combinando sistemas de contención activos y pasivos.

Se llevaron a cabo trabajos de estabilización de taludes mediante enmallados metálicos reforzados con cables de acero, anclajes especiales y perforaciones profundas, diseñados para mejorar la cohesión superficial y extrema de las laderas. A estas acciones se sumó la instalación de barreras dinámicas de protección, capaces de absorber energía ante eventuales caídas de bloques, junto con defensas metálicas y de hormigón para la protección directa de la calzada.

Las obras incluyeron además la colocación de geotextiles, drenes y mallas metálicas para el control de la erosión y el manejo de aguas superficiales y subterráneas, un aspecto para preservar la estabilidad a largo plazo. Como complemento, se aplicaron técnicas de protección ambiental de taludes, como la hidrosiembra, orientadas a recuperar cobertura vegetal y reducir procesos erosivos acelerados por la pérdida previa de vegetación.

En paralelo a las tareas de seguridad estructural, se incorporaron intervenciones funcionales que mejoran la operación del corredor, entre ellas la construcción de un nuevo mirador, un retorno operativo en el sector del túnel 3 y la pavimentación de accesos locales, integrando la infraestructura vial con el entorno y los usos existentes. Estas acciones no solo optimizan la circulación vehicular, sino que también aportan previsibilidad operativa y condiciones más seguras para los usuarios habituales y el tránsito turístico.

El conjunto de trabajos ejecutados, el cual demandó una significativa inversión y abarcó decenas de miles de metros cuadrados de estabilización y kilómetros de perforaciones, consolida un corredor vial de alto valor estratégico para el oeste cordobés.

La intervención técnica sobre los Túneles de Taninga refuerza la resiliencia de la infraestructura frente a eventos naturales, mejora la conectividad regional y asegura la continuidad de una obra vial emblemática, integrándola de manera más segura y sostenible al territorio que atraviesa.

Fuente: Gobierno de la provincia de Córdoba.