Ensayar la estructura
La AIE convoca a estudiantes a enfrentar desafíos reales de diseño y evaluación estructural. Bajo el nombre de un destacado referente de la ingeniería argentina, el 20º Concurso Nacional de Modelos Estructurales se consolida como un espacio de aprendizaje en favor de los futuros profesionales.
El Ing. Civil Jorge E. Abramian reflexiona sobre el sentido del Concurso Nacional de Modelos Estructurales, el cual en esta 20° edición lleva su nombre. Este destacado profesional resalta el valor formativo de la propuesta, del trabajo en equipo, de la verificación experimental y de la evaluación por eficiencia como pilares fundamentales para la formación integral de los futuros ingenieros y arquitectos, en el marco de una iniciativa impulsada por nuestra Asociación de Ingenieros Estructurales (AIE) que cuenta con los auspicios del Consejo Profesional de Ingeniería Civil (CPIC) y del Centro Argentino de Ingenieros (CAI).
“Que este Concurso Nacional de Modelos Estructurales lleve mi nombre es un honor el cual asumo con profunda gratitud y responsabilidad”, afirma el Ing. Civil y presidente honorario del CPIC, Jorge E. Abramian.
Este concurso, dirigido a estudiantes universitarios de ingeniería y arquitectura de todo el país y abierto a la participación de estudiantes secundarios, propone un desafío tan concreto como formativo: diseñar y construir modelos estructurales capaces de justificar teóricamente su comportamiento y someterlos luego a ensayo hasta el colapso. En ese recorrido, la memoria de cálculo, los planos y la coherencia entre lo proyectado y lo construido adquieren un valor tan relevante como el resultado final.
“Valoro especialmente que la participación se pueda llevar en equipos o en soledad, con reglas claras y en igualdad de condiciones, porque la ingeniería real se aprende trabajando. A veces junto a otros, debatiendo y asumiendo responsabilidades compartidas. Otras, tomando decisiones en soledad y bajo presión. La posibilidad de presentar más de un modelo y que sólo se considere a aquel de mayor eficiencia refuerza la idea de mejora continua y análisis crítico del propio trabajo”, agrega el presidente honorario del CPIC.
El criterio de evaluación, centrado en la eficiencia estructural y definido por un jurado designado por la Asociación de Ingenieros Estructurales, pone el acento en la relación entre concepto, material, diseño y desempeño. No se trata únicamente de la valoración de la geometría y la resistencia resuelta de manera inteligente y creativa, sino también del valor tácito de la planificación, que no sólo involucra la ejecución, sino también aspectos financieros y logísticos.
“Celebro que este concurso sea impulsado por la AIE, con el patrocinio del Consejo Profesional de Ingeniería Civil y el auspicio del Centro Argentino de Ingenieros, porque expresa una visión compartida de la profesión: una ingeniería que se construye desde la universidad, se fortalece en la práctica y se proyecta con ética y responsabilidad social. Mi deseo es que cada estudiante que participe entienda que el verdadero premio no es sólo el reconocimiento final, sino el aprendizaje adquirido durante el proceso, del ensayo, del error y de la reflexión técnica. Allí es donde comienza, verdaderamente, la ingeniería”, concluye el Ing. Civil Abramian.






















