Extenso túnel verde
La construcción del túnel verde más largo del proyecto ferroviario de alta velocidad británico acaba de alcanzar un trascendental hito con el realineamiento temporal de la carretera B4525, una intervención capaz de liberar el espacio necesario para iniciar una nueva fase de excavaciones.
El túnel, ubicado cerca de Greatworth, en el condado de West Northamptonshire, tendrá una longitud total de 2,7 kilómetros, lo que lo convertirá en el túnel verde más extenso de todo el trazado del proyecto ferroviario de alta velocidad británico. Se trata de una estructura ejecutada mediante el método cut-and-cover (excavación a cielo abierto con posterior cobertura), una técnica que permite integrar la infraestructura ferroviaria en el paisaje una vez finalizada la obra.
El concepto de túnel verde responde a una estrategia ambiental y territorial: una vez construida la estructura, el terreno excavado se repone sobre el túnel, permitiendo la recuperación del paisaje rural y reduciendo tanto el impacto visual como el acústico de la nueva línea ferroviaria.
Desde el punto de vista estructural, el túnel está compuesto por segmentos prefabricados de hormigón que, una vez ensamblados, conforman una sección transversal en forma de “M”. Esta geometría permite separar físicamente los sentidos de circulación —norte y sur— en dos galerías contiguas. El diseño se inspira en soluciones ya probadas en la red francesa de alta velocidad, priorizando la industrialización, el montaje rápido y la ejecución fuera de obra.
Hasta el momento, los equipos de ingeniería ya han completado el primer kilómetro de estructura, y el desplazamiento provisorio de la B4525 habilita el avance hacia la siguiente etapa constructiva.
El túnel verde de Greatworth no es una experiencia aislada. Muy cerca de allí se desarrolla el túnel verde de Chipping Warden. El mismo utiliza un diseño constructivo similar. Precisamente, fue en este segundo frente de obra donde se identificaron importantes dificultades iniciales.
Cuando comenzaron los trabajos en Chipping Warden, quedó en evidencia que el cronograma original había sido excesivamente optimista. Los equipos enfrentaron serios desafíos de productividad, lo cual obligó a revisar métodos, secuencias y logística.
Ante este escenario, los responsables de la obra trabajaron de manera conjunta con su contratista principal, EKFB, un consorcio integrado por Eiffage, Kier, Ferrovial Construction y Bam Nuttall. El objetivo fue claro: rediseñar el proceso constructivo para mejorar el rendimiento sin comprometer calidad ni seguridad.
Los resultados de este trabajo colaborativo son contundentes. Actualmente, los equipos de Greatworth y Chipping Warden instalan entre cinco y seis segmentos de túnel por día, más del doble del ritmo alcanzado durante las primeras etapas de obra en los años 2022 y 2023.
Según explicó Sam Arrowsmith, Project Manager de HS2 Ltd, la apertura al tránsito del nuevo trazado de la B4525 representa mucho más que una solución vial: “Este hito nos permite mantener el tráfico local en funcionamiento mientras avanzamos con la siguiente fase del túnel verde de Greatworth. Las lecciones aprendidas en Chipping Warden han sido fundamentales para incrementar significativamente la productividad”.
La mejora de los tiempos de ejecución se logró mediante una serie de ajustes técnicos muy concretos:
• Preparación del fondo de excavación: tras excavar la trinchera, se ejecuta una capa de blinding (hormigón de limpieza). Para acelerar esta etapa, las armaduras se suministran en formato roll mat, es decir, mallas enrollables con barras unidas por cintas metálicas, listas para desplegar y hormigonar.
• Montaje de los segmentos: cada módulo del túnel se compone de cinco piezas prefabricadas. Se optimizaron los procesos de transporte, izaje y posicionamiento para reducir esperas y mejorar la precisión.
• Losa invertida: una vez armado el túnel, se hormigona la losa base sobre la cual se apoyará la vía. El cambio en la dirección de suministro del hormigón y el uso de jaulas de armadura prefabricadas permitió duplicar la velocidad de esta tarea.
• Relleno superior: el valle que se forma en la parte superior de la sección en “M” se rellena con hormigón aireado, una solución más rápida y confiable respecto del uso de áridos convencionales.
Todas estas innovaciones fueron previamente ensayadas en un tramo experimental construido en Chipping Warden, lo que permitió validar soluciones sin interferir con el avance de la obra principal.
Además de los cambios técnicos, el proyecto puso un fuerte énfasis en la optimización logística y en la reducción de interfaces entre equipos que trabajan en un espacio extremadamente restringido, como es el frente de un túnel cut-and-cover.
La gestión directa del proceso por parte de EKFB, sumada a la incorporación de márgenes de flexibilidad en la planificación, permitió mitigar el impacto de imprevistos y mantener un ritmo de avance sostenido.
Chris Barrett, ingeniero senior de EKFB, destacó que estas mejoras no solo aceleran la obra, sino que también permiten reabrir caminos y restablecer la conectividad local, algo especialmente valorado por las comunidades cercanas.
Una vez finalizado, el proyecto permitirá mejorar de forma sustancial la conexión entre Londres y Birmingham, las dos mayores áreas metropolitanas del Reino Unido. Al mismo tiempo, liberará capacidad en la línea existente West Coast Main Line, favoreciendo el transporte de cargas y los servicios ferroviarios regionales.

En total, los trenes circularán 51,5 kilómetros bajo tierra, atravesando grandes túneles excavados con tuneladoras bajo los Chilterns y los accesos urbanos, además de cinco túneles cut-and-cover, conocidos como túneles verdes.
Las experiencias de Greatworth y Chipping Warden ya se están aplicando en Wendover, mientras que los túneles de Copthall (en las afueras de Londres) y Burton Green (Warwickshire) presentan menor longitud y se ejecutan mediante hormigón colado in situ.
Si bien el avance es significativo, la obra enfrenta desafíos en otros frentes. Por este motivo, el director ejecutivo de HS2 Ltd, Mark Wild, lidera actualmente una revisión integral del programa, con el objetivo de completar el ferrocarril de la manera más eficiente posible y al menor costo.
En este contexto, el túnel verde de Greatworth se consolida como un caso de estudio relevante en materia de industrialización, aprendizaje colectivo y mejora continua, demostrando cómo la ingeniería estructural puede adaptarse, corregir rumbos y avanzar incluso en proyectos de enorme complejidad técnica y social.
Fuente: HS2.



























