Imponente estadio

La construcción del nuevo Kop Stand en STōK Cae Ras ha comenzado formalmente, marcando el paso de las obras preliminares a la ejecución estructural a gran escala de uno de los proyectos de infraestructura más relevantes de la ciudad de Wrexham, en el noreste de Gales.

La remodelación incorporará una tribuna con capacidad para 7.750 espectadores y elevará el aforo total del estadio a algo más de 18.000 personas, restituyendo la configuración de cuatro tribunas perimetrales. Una vez finalizada, durante la temporada 2026–2027, la instalación cumplirá con los requisitos de la UEFA Categoría 4, lo que permitirá albergar partidos de máximo nivel tanto a escala nacional como internacional.

Antes del inicio de la obra principal se llevaron a cabo trabajos preparatorios de alta complejidad, condicionados por la operación continua del estadio y su carácter histórico. Estas tareas incluyeron excavaciones a nivel reducido, la conformación de una plataforma de obra estabilizada, la ejecución de una losa de trabajo para pilotes, el reordenamiento de cerramientos provisorios y la generación de recorridos peatonales seguros, junto con zonas específicas para acceso y operación de grúas de gran porte.

Las tareas de pilotaje ya se encuentran en marcha constituyendo el sistema de fundaciones profundas que soportará la nueva superestructura. En paralelo avanzan los trabajos de drenaje, canalizaciones de servicios y la preparación de la losa de planta baja, optimizando la secuencia general de obra.

Desde el punto de vista de la ingeniería estructural, el proyecto adopta un esquema mixto de hormigón armado y acero estructural, habitual en estadios de gran capacidad y exigencia normativa. Los núcleos de circulación vertical —escaleras y ascensores— se resuelven mediante rígidos componentes de hormigón armado, algunos de ellos ejecutados con sistemas de encofrado deslizante, que aportan estabilidad global frente a las acciones horizontales de viento y cargas dinámicas inducidas por el público. Estos núcleos trabajan en conjunto con pórticos metálicos y arriostramientos para conformar el sistema resistente principal.

Promediando el año 2026 se ejecutará el montaje de aproximadamente 1.500 toneladas de acero estructural, incluyendo cerchas tubulares de gran luz para la cubierta. Las mismas permiten salvar amplias distancias sin apoyos intermedios, garantizando una correcta visibilidad desde todos los sectores de la tribuna y reduciendo el peso propio de la estructura.

El diseño de la cubierta contempla además criterios aerodinámicos para controlar efectos de succión y vibraciones inducidas por el viento, aspectos críticos en estadios abiertos sometidos a fuertes solicitaciones ambientales.

Las gradas se materializarán mediante elementos prefabricados de hormigón, apoyados sobre vigas y pórticos metálicos, una solución capaz de combinar rapidez de montaje, control de calidad en fábrica y elevada durabilidad. Esta estrategia reduce tiempos de obra y mejora el comportamiento frente a las cargas repetitivas y concentradas asociadas al uso intensivo del estadio. Posteriormente se completará la secuencia con la colocación de la cubierta, los cerramientos de fachada y el equipamiento interior.

Todo el proceso constructivo se apoya en una planificación detallada de la secuencia de montaje y en un plan de gestión ambiental y de seguridad, alineado con las exigencias reglamentarias británicas y los estándares de la UEFA.

La coordinación entre ingeniería estructural, arquitectura y logística de obra resulta clave para minimizar interferencias con el entorno urbano inmediato y las actividades deportivas, garantizando al mismo tiempo seguridad, eficiencia constructiva y desempeño estructural a largo plazo.