Ironplac

Un innovador sistema constructivo desarrollado en la Argentina propone transformar los cerramientos tradicionales mediante un cemento magnetizable que permite fijar objetos sin perforaciones. Concebido como una capa funcional de terminación, Ironplac introduce nuevas posibilidades técnicas.

Un desarrollo experimental surgido en la Argentina comienza a captar la atención del ámbito técnico por su potencial impacto en los sistemas de cerramientos y revestimientos. Se trata de un sistema constructivo magnetizable ideado por Marco Agustín Secchi, que propone incorporar una nueva funcionalidad a las paredes mediante una formulación cementicia capaz de interactuar con imanes de alta potencia, eliminando la necesidad de perforaciones y anclajes mecánicos tradicionales.

El material, denominado Ironplac, está pensado tanto para obra húmeda como para aplicaciones en sistemas en seco, y se integra como una capa de terminación sin alterar los procesos constructivos habituales.

Desde el punto de vista técnico, el desarrollo se basa en una mezcla cementicia con cargas minerales y ferrosas cuidadosamente dosificadas y distribuidas en la matriz del material. Según explica Secchi, el sistema parte de una premisa simple pero disruptiva: cuestionar la necesidad de perforar los muros para colgar objetos. En sus palabras, “hoy en día las paredes no son funcionales; este desarrollo permite configurarlas y reconfigurarlas sin dañarlas, manteniendo la estética y ampliando su uso”.

El cemento magnetizable se aplica como un revoque fino tradicional, preparado en obra con agregado de agua, y una vez endurecido permite la fijación de elementos mediante imanes adheridos a los objetos, sin que la pared emita campos magnéticos propios, condición fundamental desde el punto de vista de la seguridad y compatibilidad con las instalaciones.

Para la ingeniería estructural y de materiales, este tipo de innovación abre un interesante campo de análisis. Si bien el sistema no cumple funciones portantes, introduce una capa funcional adicional en muros y tabiques capaces de influir en los criterios de diseño interior, mantenimiento y adaptabilidad de los espacios.

El joven Secchi subraya que su trabajo se apoya tanto en la creatividad como en la realidad técnica y productiva, considerando materiales, procesos, costos y escalabilidad. En ese sentido, destaca que el sistema está pensado “no como una solución cerrada, sino como una plataforma constructiva capaz de evolucionar e integrarse a distintos materiales”, lo que plantea futuros desafíos en términos de durabilidad, comportamiento frente a vibraciones, impactos y ciclos de uso intensivo.

Actualmente, el proyecto cuenta con prototipos funcionales, validaciones prácticas en contextos reales y ensayos de laboratorio, y se encuentra en proceso de protección de la propiedad intelectual mediante el sistema internacional de patentes. En paralelo, el desarrollo busca financiamiento para escalar su producción y avanzar hacia su comercialización.

Para su creador, el objetivo es que estas “paredes interactivas” encuentren aplicación en viviendas, espacios de trabajo, aulas, talleres y laboratorios, aportando flexibilidad y eficiencia en el uso cotidiano del espacio construido. Desde una mirada técnica, Ironplac se presenta como un caso incipiente pero relevante de innovación en materiales aplicados a la construcción, con potencial para replantear usos y criterios tradicionales en el diseño de los cerramientos.

Fuente e imágenes: La Nación, Iván Hojman, “Tiene 29 años e inventó el ‘cemento magnético’ que promete revolucionar las construcciones”, 7 de febrero de 2026.