Renovar sin demoler

La rehabilitación sísmica del histórico Resources Building de California constituye un caso de referencia sobre cómo el análisis estructural avanzado y las estrategias de disipación de energía permiten extender la vida útil de edificios existentes y mejorar sustancialmente su desempeño.

Construido en 1964 y emplazado a escasas cuadras del Capitolio del Estado de California, Estados Unidos, el Resources Building fue durante décadas un ícono del crecimiento institucional de Sacramento. Con 17 pisos y más de 61.000 m² de superficie, el edificio alojó a numerosos organismos estatales y llegó a conformar una de las torres de oficinas más relevantes del oeste estadounidense.

Sin embargo, el paso del tiempo, la evolución de los criterios normativos y el envejecimiento de sus sistemas estructurales y de seguridad llevaron a que, en el año 2015, fuera catalogado como el edificio estatal con mayor necesidad de reparación.

Las evaluaciones técnicas iniciales identificaron severas deficiencias sísmicas, ausencia de criterios modernos de seguridad contra incendios, presencia de materiales peligrosos y problemas generalizados de infraestructura. Frente a este panorama, surgió el debate sobre la conveniencia de demoler la estructura y reemplazarla por un nuevo edificio.

No obstante, su condición histórica, las restricciones urbanísticas derivadas de su proximidad al Capitolio y los riesgos ambientales asociados a una nueva excavación terminaron consolidando la decisión de apostar por una renovación integral del edificio existente.

El proyecto se basó en una investigación estructural y constructiva particularmente exhaustiva. El análisis de documentación original incompleta, complementado con ensayos in situ y exploraciones destructivas, permitió identificar condiciones poco habituales para la práctica actual, como el uso predominante de acero ASTM A440 de alta resistencia y un sistema de fundaciones compuesto por pilotes escalonados. Estas características, sumadas a la configuración del sistema resistente lateral basado en cerchas a momento, plantearon desafíos en términos de ductilidad y redistribución de esfuerzos.

Para evaluar adecuadamente el comportamiento sísmico del edificio en su estado original, se recurrió a un análisis no lineal en el dominio del tiempo, conforme a los requerimientos del California Existing Building Code y a los lineamientos de ASCE 41.

Los resultados evidenciaron que, aun bajo demandas sísmicas moderadas, el sistema estructural presentaba mecanismos de falla no dúctiles generalizados, con capacidades limitadas frente a los objetivos de prevención de colapso. Este diagnóstico permitió descartar soluciones convencionales de refuerzo extensivo, las cuales habrían resultado altamente invasivas y costosas.

La estrategia adoptada finalmente se centró en la incorporación de amortiguadores viscosos como mecanismo principal de mitigación sísmica. Mediante estudios iterativos de ubicación y dimensionamiento, se logró reducir significativamente las demandas sobre la estructura existente, limitando las derivas de entrepiso y evitando la activación de mecanismos frágiles.

La instalación de 128 amortiguadores permitió eliminar la mayor parte de los refuerzos inicialmente previstos en cerchas y columnas, reducir intervenciones en fundaciones y optimizar el costo global del proyecto, con ahorros estimados del orden de varios millones de dólares.

Más allá de los resultados cuantitativos, la intervención constituye un elocuente ejemplo del valor del análisis estructural avanzado aplicado con criterio ingenieril. La combinación de investigación, modelación no lineal y soluciones de disipación de energía permitió transformar un edificio obsoleto y vulnerable en una estructura segura, eficiente y con una nueva vida útil, alineada con los estándares actuales de desempeño sísmico.

Al mismo tiempo, el proyecto reafirma el rol del ingeniero estructural como actor principal en la toma de decisiones estratégicas sobre el patrimonio construido, demostrando que renovar puede ser, en muchos casos, una alternativa técnica y económicamente superior a demoler y empezar de cero.

Fuente: Structure Magazine, mes de febrero 2026.