Curvas fluidas
Una nueva tienda insignia de Tiffany & Co. ha abierto sus puertas en el barrio comercial Taikoo-Li Sanlitun, en Pekín, con una fachada de aletas de vidrio translúcidas y curvas que aportan una presencia etérea al edificio. Las formas fluidas fueron inspiradas por las obras de la diseñadora Elsa Peretti.
La tienda de Pekín es la quinta de una serie de diseños de fachadas creados por el Estudio MVRDV para Tiffany, introduciendo un nuevo motivo de diseño capaz de reflejar la búsqueda de materiales innovadores y de una expresiva forma tridimensional que caracteriza a cada proyecto de la serie.
La propuesta se ubica en una intersección del sector norte de Taikoo-Li Sanlitun, donde predominan las marcas de lujo. Para aprovechar esta localización, la fachada se encuentra revestida con aletas de vidrio translúcidas y texturadas que se elevan verticalmente a lo largo de los cuatro niveles completos del edificio.
Con sus bordes suavemente curvados, dichas aletas —fabricadas de manera responsable con vidrio reciclado y producidas localmente— otorgan a la fachada una forma elegante y fluida. Para diseñar esta geometría, los profesionales del Estudio MVRDV tomaron como referencia la pulsera Bone Cuff de Elsa Peretti.
“Cuando se observa desde un ángulo, el efecto de superposición de las densas aletas de vidrio amplifica los efectos de la luz, resaltando la forma de la fachada”, señala a nuestro News Jacob van Rijs, socio fundador de MVRDV. “La luz que se filtra y se refleja en el vidrio translúcido crea una delicada interacción que cambia constantemente a medida que el observador se desplaza. Al pasar cerca del edificio, se alcanzan a ver destellos de las joyas en su interior entre las aletas.”
Por la noche, el vidrio —cuidadosamente seleccionado por su tonalidad azul natural— se ilumina con el icónico Tiffany Blue® de Tiffany & Co., otorgando a la tienda un resplandor difuso. Para asegurar una apariencia elegante, los módulos de iluminación fueron integrados directamente en los soportes especialmente diseñados encargados de sostener las aletas de vidrio, minimizando la presencia de elementos técnicos que puedan distraer de los sutiles efectos de luz creados por el vidrio.
La fachada fue diseñada para ser desmontable, lo cual habilita retirar las aletas de vidrio y los soportes de montaje sin provocar daños, y posibilita que los citados componentes puedan reutilizarse o reciclarse al final de su vida útil.
Fuente e imágenes: Estudio MVRDV.






























