Ciudadela mediterránea

Moldeado por el paisaje mediterráneo del sur de Albania, el proyecto “Berdenesh Hills” se configura como una ciudadela contemporánea donde el mar, la luz y la topografía definen una eficiente arquitectura. El Estudio NOA diseña de esta forma un conjunto de singulares volúmenes aterrazados.

Tras su trabajo en la torre “Puzzle” en el centro de Tirana, el Estudio italiano NOA asume un nuevo desafío en el sur de Albania, dirigiendo su mirada hacia Saranda. Allí, las cualidades sensoriales del Mediterráneo —la luz, el mar y el perfil distante de la ciudad de Corfú— se convierten en elementos centrales para crear la identidad espacial y formal del nuevo proyecto residencial.

El recorrido hasta el sitio donde se ubica el planteo resulta una significativa fuente de inspiración. El trayecto marca una clara transición desde el tejido urbano denso de la ciudad de Tirana hacia un paisaje rural de baja densidad, salpicado de colinas cubiertas por el matorral mediterráneo.

“Nos impresionó profundamente la línea de costa de esta región: se despliega como una curva que se repliega hacia el interior, marcada por continuas ensenadas, grandes bahías y pequeñas calas, todo ello enmarcado por la silueta de la ciudad de Corfú en el horizonte”, recuerda Lukas Rungger, fundador del Estudio NOA y arquitecto del proyecto.

Más allá de Saranda —una ciudad que ha experimentado un fuerte auge constructivo desde la década de 1990— el paisaje se define por el diálogo entre tierra y mar, expresado a través de acantilados abruptos y pequeñas entrantes de arena. Detrás del sitio del proyecto, las losas de piedra expuestas conforman un paisaje tectónico de salientes y retranqueos. Esta identidad territorial, tensa y articulada, desempeña un papel fundamental en la concepción de la idea.

El emplazamiento se sitúa en una región de gran riqueza histórica, donde se dispersan por el territorio vestigios de antiguos castillos, fortalezas y baluartes. El análisis de los elementos naturales y antrópicos permitió a los profesionales de NOA definir una gramática para un nuevo modelo de asentamiento, capaz de interpretar la belleza del lugar y, al mismo tiempo, establecer continuidad con su contexto histórico.

“Aunque hoy la tipología arquitectónica predominante en la ciudad costera de Saranda es la torre, para este proyecto buscamos reconectar con las huellas del pasado. Imaginamos la creación de un nuevo pequeño barrio con forma de ciudadela. Al igual que sus equivalentes históricos, esta ciudadela contemporánea se desarrolla en torno a un punto focal: la plaza central. Sin embargo, a diferencia de las fortalezas griegas, romanas o medievales —siendo Argirocastro el ejemplo albanés más conocido— sus muros perimetrales, conformados por una variedad de edificios, se abren hacia el exterior en una búsqueda continua de conexión con el entorno”, explica Andrea Dal Negro, arquitecta del Estudio NOA.

La integración con el paisaje se refuerza mediante planos de cubierta ubicados a distintas alturas, los cuales ascienden y descienden en respuesta a la topografía del sitio. Esta estrategia da lugar a un paisaje arquitectónico que se funde con su entorno natural, configurando una disposición casi anfiteatral en torno a la plaza principal. El programa funcional comprende, aproximadamente, 250 viviendas y un hotel, distribuidos en 26.000 m².

En el corazón del conjunto, la plaza central se despliega en cinco niveles aterrazados e incorpora un pabellón comunitario. Un parque mediterráneo, caracterizado por una abundante y exuberante vegetación, se extiende por todo el predio, reforzando la relación del proyecto con el paisaje.

“Las fachadas se caracterizan por presentar bandas de tonos cálidos y terrosos en revoque crudo, que evocan las líneas del paisaje circundante. Estas formas orgánicas generan un dinámico juego de salientes y retranqueos el cual se extiende desde la base hasta la coronación de los edificios, rompiendo la rígida horizontalidad de los niveles y haciendo imposible la lectura de las losas, típica de los edificios de departamentos en altura de Saranda. Las terrazas ofrecen generosos espacios exteriores para los residentes y refuerzan la integración de los edificios con el entorno, suavizando el impacto visual y maximizando el ingreso de luz natural”, añade Lukas Rungger.

Dado el contexto costero, donde la vida al aire libre es central, cada departamento fue diseñado con un espacio abierto privado. Cada volumen edilicio, con una altura máxima de seis plantas, se va estrechando gradualmente en sus lados más cortos, generando amplias terrazas accesibles para las unidades de borde.

Se prestó especial atención al encuadre de las vistas: el mar actúa como telón de fondo permanente. Para reforzar esta relación, los parapetos opacos se bajan a la altura de las áreas de estar y se reemplazan por esbeltas varillas metálicas, permitiendo así vistas despejadas. Este diseño garantiza que el mar sea el elemento definitorio de la calidad del proyecto, tanto en el interior de las viviendas como en el espacio público central.

FICHA TÉCNICA:

Obra: Berdenesh Hills.
Ubicación: Berdenesh, Saranda, Albania.
Arquitectura: Estudio NOA.
Arquitecto local: Atelier 4.
Visualizaciones: Aleksey Mokhov, NOA.