Madera en altura

En Milwaukee, Estados Unidos, ha comenzado la construcción de Neutral Edison, un rascacielos de 31 pisos que utilizará madera maciza para su estructura principal, marcando de esta forma un hito en la evolución de la construcción sostenible de gran altura. Aportes de la ingeniería estructural híbrida.

La ciudad de Milwaukee, en Wisconsin, Estados Unidos, ha iniciado un proyecto que podría redefinir los límites de la construcción de madera estructural en obras de gran altura: Neutral Edison, una torre de uso mixto que alcanzará 31 pisos y aproximadamente 110 metros de altura, proyectada para completarse en el año 2027. Ubicada en pleno centro urbano sobre el antiguo sitio de un estacionamiento en la calle Edison, esta torre representará una de las estructuras de madera maciza más altas del mundo, superando la anterior referencia que ostentaba un edificio de 25 pisos en la misma ciudad.

El carácter innovador del proyecto radica en su enfoque híbrido de ingeniería estructural. Si bien la altura y el esquema general del proyecto lo sitúan en el rango típico de una torre residencial de gran escala, su estructura principal emplea madera maciza —en forma de paneles de madera contralaminada (CLT) y madera laminada encolada (glulam)— combinada con un núcleo de hormigón que actúa como elemento resistente a las cargas laterales y como soporte de los servicios verticales. Dicha combinación permite aprovechar las virtudes mecánicas, ambientales y estéticas de la madera, sin renunciar a la rigidez y estabilidad que ofrece un sistema de núcleo tradicionalmente rígido.

La elección de la madera como material estructural se basa en su potencial para almacenar carbono y reducir sustancialmente la huella ambiental de la construcción. Estudios previos y estimaciones de proyecto señalan que edificios de madera maciza pueden reducir el carbono incorporado en sus materiales hasta en más de la mitad en comparación con estructuras de hormigón y acero, además de ofrecer ventajas en términos de menor energía de producción y posibles reducciones en el consumo energético operativo si se combinan con sistemas de alta eficiencia térmica.

Desde el punto de vista de la ingeniería estructural, trabajar con madera a esta escala plantea desafíos particulares que han requerido superar barreras normativas y de diseño. Los códigos de construcción norteamericanos han limitado históricamente la altura de los edificios de madera a niveles bajos debido a consideraciones de seguridad contra incendios y comportamiento estructural en grandes dimensiones. No obstante, la irrupción de las nuevas tecnologías de madera maciza estructural, junto con exhaustivos estudios y ensayos de comportamiento frente al fuego, ha permitido que la madera adecuadamente protegida o integrada en soluciones constructivas híbridas alcance alturas que, hasta hace poco tiempo, resultaban inimaginables para este material.

La madera contralaminada tiene la capacidad de desarrollar una capa carbonizada superficial bajo exposición térmica, lo que protege las capas internas por períodos prolongados y brinda un perfil de resistencia más predecible. El diseño de sistemas de protección pasiva, compartimentación y detección se integra cuidadosamente en el planteo estructural general para cumplir con las exigencias de seguridad aplicables a los edificios de gran altura.

La incorporación de espacios residenciales, comerciales y amenidades como gimnasios y zonas comunes dentro del Neutral Edison subraya no solo un avance tecnológico sino también una apuesta por modelos de vida urbana sostenible. En este sentido, la ingeniería estructural y arquitectónica trabajan en conjunto para generar una materialidad funcional, atractiva y respetuosa con el entorno, sin comprometer la seguridad ni el desempeño estructural.

Neutral Edison forma parte de una transformación más amplia dentro del sector de la construcción, donde los materiales convencionales como el hormigón y el acero comienzan a complementarse —e incluso a disputar protagonismo— con los sistemas de madera de ingeniería avanzada, especialmente cuando la sostenibilidad, la eficiencia energética y la reducción de la huella ambiental se vuelven determinantes en las decisiones de proyecto.

El conocimiento técnico generado a partir de iniciativas como la descripta resultará crucial para impulsar desarrollos futuros que aspiren a incrementar la altura y la complejidad de las estructuras en madera masiva, manteniendo siempre como ejes centrales la seguridad, el desempeño estructural y la eficiencia global del sistema constructivo.