ISO habilita el bambú

El uso del bambú en la construcción alcanzó un hito decisivo con la publicación del Manual para el Diseño de Estructuras de Bambú conforme a la ISO 22156:2021, editado por el Institution of Structural Engineers. Se trata del primer manual de ingeniería estructural dedicado al bambú a nivel mundial.

Redactado por cuatro ingenieros internacionales con amplia experiencia en este prolífico material de base biológica, el manual facilita a arquitectos, ingenieros estructuralistas y profesionales del sector, una mejor comprensión de cómo incorporar el bambú en el diseño edilicio.

Al promover la aplicación de la Norma ISO 22156:2021 —el estándar internacional de bambú más ampliamente aceptado desde los años 2000— la publicación podría impulsar su integración en los códigos de edificación de distintos países.

La construcción en madera maciza (mass timber) ha logrado aceptación en América del Norte y Europa como alternativa viable o complemento híbrido del acero y el hormigón. Sin embargo, los árboles destinados a convertirse en vigas, columnas y paneles de alta resistencia requieren muchos años de crecimiento. El bambú, en cambio, es una planta de crecimiento extraordinariamente rápido: algunas especies alcanzan altura de cosecha en apenas cinco años y rebrotan con suma rapidez.

La Torre de Bambú de Ninghai, en China, supera los 20 metros de altura y fue construida casi íntegramente con componentes estructurales de bambú.

Los autores señalan además que la silvicultura del bambú ofrece beneficios ambientales significativos. “En comparación con los árboles, el bambú permite una adopción más rápida y extendida de materiales estructurales de base biológica, especialmente en regiones sin una industria forestal comercial relevante”.

Asimismo, explican que el bambú puede utilizarse para restaurar suelos degradados, sin competir con tierras agrícolas ni con bosques primarios existentes. Puede aportar servicios ambientales como el control de la erosión en laderas y márgenes fluviales, la regulación del flujo hídrico y la formación de cortinas rompeviento.

Existen más de 1.600 especies conocidas de bambú distribuidas en casi todos los continentes, con numerosas variedades introducidas con éxito en Europa y Canadá. Algunas presentan propiedades estructurales comparables a las maderas duras.

Los culmos pueden dividirse en tiras, tratarse y laminarse para conformar paneles y pisos más resistentes respecto de la madera tradicional. En Canadá, el bambú ya se utiliza desde hace tiempo en pisos y decks con excelentes resultados. Como componente estructural, el bambú laminado presenta un gran potencial en aplicaciones aún más exigentes.

“Desde el punto de vista estructural, el bambú posee notables propiedades mecánicas”, afirmó Kent Harries, coautor del manual y profesor de ingeniería estructural y mecánica en la Universidad de Pittsburgh en los Estados Unidos. “Se ha consolidado como un recurso de base biológica muy prometedor, con crecientes credenciales como material sostenible. No obstante, todo depende de diseñar y construir estructuras seguras y duraderas. Nuestro manual detallado contribuye a ello”.

Alcanzar una aceptación más amplia como material estructural ha sido un desafío, explicó el coautor Dr. David Trujillo, profesor asistente en ingeniería humanitaria en la Universidad de Warwick. “Lamentablemente, los países con experiencia en el desarrollo de códigos de construcción no eran aquellos interesados en el bambú. Para revertir esta situación fue necesaria la colaboración internacional”.

Canadá es uno de los países occidentales que aún no ha incorporado el bambú estructural a sus códigos nacionales, aunque existen ejemplos destacados en otras regiones.

La Torre de Bambú de Ninghai, en la ciudad portuaria de Ningbo, China, es un edificio de siete niveles y 20,30 metros de altura, con una superficie de 720 m². Fue construido casi por completo con materiales estructurales compuestos de bambú industrializado. Se emplearon vigas laminadas y paneles en el sistema de pórticos, losas, muros y elementos portantes de pisos y cubierta, complementados con componentes de acero en los cerramientos.

El proyecto obtuvo tres premios en la Conferencia 2025 del Architectural Engineering Institute, organizada por la American Society of Civil Engineers: Proyecto Más Innovador 2025, Excelencia en Diseño de Sistemas Estructurales y Mérito en Integración de Edificios, Sostenibilidad y Desempeño en el Ciclo de Vida. Como señaló la presidenta del ASCE-AEI, Dra. Linda Foster: “Este proyecto demuestra que el bambú no es solo un símbolo: es una solución estructuralmente sólida y escalable frente a la crisis climática”.

El bambú industrializado también llegó a América del Norte, destacándose una cubierta abovedada construida en 2016 para la terminal del Williamson County Regional Airport, en Marion, Illinois. El estudio RS&H diseñó la estructura como un sistema híbrido de acero y bambú con arriostramientos cruzados.

El autor del texto original es el periodista independiente John Bleasby.
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