Reconstruir Bahía Blanca

Tras un evento extremo el cual sumó 290 mm pluviales en pocas horas, la ciudad de Bahía Blanca impulsa un plan integral de reconstrucción hidráulica capaz de ampliar su capacidad de drenaje, modernizar sumideros y adecuar su canal principal, con horizonte en 2028 y foco en la resiliencia.

El extraordinario temporal registrado el pasado 7 de marzo de 2025, con precipitaciones cercanas a los 290 mm en pocas horas, superó ampliamente la capacidad de respuesta del sistema de drenaje urbano, provocó el desborde de cauces, anegamientos generalizados y daños estructurales de magnitud.

Frente a este escenario, se puso en marcha el Plan Extraordinario de Reconstrucción Hidráulica orientado a transformar de manera integral la infraestructura pluvial y de escurrimiento, incorporando intervenciones de corto, mediano y largo plazo bajo un enfoque de adaptación al creciente riesgo hídrico.

A escala urbana, el mencionado programa contempla trece intervenciones en sectores históricamente vulnerables, con el objetivo de incrementar la capacidad de captación y conducción de excedentes pluviales, robustecer sumideros y optimizar los sistemas de desagüe existentes.

Entre las acciones inmediatas se ejecuta el reemplazo de 250 estructuras de sumideros, muchas de ellas obsoletas desde el punto de vista hidráulico, junto con el recambio de conductos de hormigón, adecuación de secciones, reparación de veredas y cordones cuneta y mejora de la red de agua potable asociada. El presupuesto estimado para estas obras asciende a casi 30.000 millones de pesos, lo que permitirá acelerar proyectos postergados y abordar cuencas distribuidas en áreas centrales, industriales y periurbanas.

El eje estructurante del plan es la adecuación integral del canal principal de la ciudad, con aproximadamente 6 km de extensión. Construido a mediados del siglo XX, presenta pérdida de revestimiento cercanas al 40 %, socavación de taludes, deterioro estructural y limitaciones operativas ante eventos extremos.

La intervención proyectada en el sistema hídrico, con una finalización prevista para el año 2028, ampliará su ancho superior de 19 a 26 metros, avanzando 3,50 metros sobre cada lateral, lo que permitirá triplicar su capacidad de conducción de 300 a 900 m³/s.

El proyecto incluye la reconstrucción de 16 puentes vehiculares, la adecuación del partidor de aguas y la incorporación de terrazas inundables o bermas laterales que funcionarán como áreas de expansión durante crecidas y como espacios públicos en períodos de estiaje. En total, se prevé la generación de más de 47.000 m² de nuevas áreas públicas a lo largo de la traza, integrando criterios hidráulicos, ambientales y urbanos.

El plan representa una reingeniería del sistema pluvial basada en el aumento de secciones, mejora de la eficiencia hidráulica, recuperación estructural y diseño de espacios adaptativos. Más allá de la reconstrucción post-evento, la estrategia apunta a elevar el estándar de seguridad hídrica y consolidar una matriz urbana resiliente frente a escenarios de precipitaciones cada vez más intensas y frecuentes.

Fuente: Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.