Puente reticulado

El proyecto ferroviario HS2 completó el ensamblaje del puente Curzon 2, la estructura reticulada más alta de la nueva red de alta velocidad británica. Con 4.200 toneladas de acero, el puente será lanzado 180 metros mediante un complejo sistema hidráulico sobre líneas ferroviarias activas en Birmingham.

El proyecto ferroviario de alta velocidad HS2 Ltd alcanzó un importante hito de ingeniería con la finalización del ensamblaje estructural del puente Curzon 2, el más alto de toda la nueva red ferroviaria HS2. La estructura, de 4.200 toneladas y equipada con una cercha metálica de 24 metros de altura, será desplazada 180 metros mediante un sistema hidráulico hasta su posición definitiva sobre la línea ferroviaria Birmingham–Lichfield.

Una vez completada la operación de lanzamiento, la punta del arco reticulado superará los 40 metros de altura, convirtiéndose en uno de los elementos estructurales más emblemáticos del acceso ferroviario a la futura estación Curzon Street de Birmingham.

El puente Curzon 2 forma parte del sistema “Curzon Approaches”, integrado por cinco viaductos que conducirán los trenes de alta velocidad hacia el centro de Birmingham. La superestructura reticulada fue construida a partir de 670 piezas de acero ensambladas y soldadas en módulos triangulares. Para su fabricación se utilizó acero autopatinable (weathering steel), material que desarrollará una pátina natural con el paso del tiempo y busca reflejar la tradición industrial de la ciudad.

Las condiciones del emplazamiento incrementaron notablemente la complejidad de la obra. El puente se ubica entre el río Rea y la infraestructura ferroviaria existente, en un entorno urbano de espacio extremadamente restringido. Antes de iniciar la construcción fue necesario ejecutar 32 pilotes permanentes de aproximadamente 30 metros de profundidad para estabilizar el terreno.

El tablero principal, de 150 metros de longitud, se ensambló inicialmente sobre los apoyos del viaducto vecino Curzon 1, permitiendo optimizar el área de trabajo disponible. Posteriormente se montó la gran cercha metálica, cuya instalación final demandará una delicada maniobra de lanzamiento en tres etapas.

La operación comenzará con un desplazamiento nocturno de 50 metros para minimizar interferencias con los servicios ferroviarios. Luego, durante una interrupción programada de la línea Cross City entre Birmingham New Street y Lichfield Trent Valley, el puente avanzará otros 93 metros. Finalmente, un último empuje de 37 metros permitirá posicionar y bloquear la estructura sobre cuatro pilas de hormigón.

El movimiento será controlado mediante gatos hidráulicos de alta precisión, los cuales desplazarán el puente sobre apoyos temporales especialmente diseñados para la maniobra.

Más allá de su escala, Curzon 2 representa un ejemplo destacado de las modernas técnicas de lanzamiento de puentes, capaces de reducir significativamente las afectaciones sobre infraestructuras ferroviarias en servicio y resolver complejos condicionantes espaciales en áreas urbanas densamente desarrolladas.