Infraestructura en riesgo
La firma de ingeniería Arup, junto a la Transportation Authority of Marin (TAM) de California, Estados Unidos, presentó un estudio integral de adaptación al cambio climático destinado a proteger el circuito de transporte del condado de Marin, una región vulnerable frente al aumento del nivel del mar.
El informe, aprobado recientemente por la Junta de Comisionados de la TAM, define una hoja de ruta con estrategias a largo plazo para salvaguardar determinadas infraestructuras críticas ante fenómenos climáticos crecientes.
Ubicado al norte del puente Golden Gate, frente a San Francisco, el condado de Marin cuenta con importantes tramos de la autopista US-101 que atraviesan zonas de humedales naturalmente propensas a padecer severas inundaciones.
Eventos recurrentes de marea alta, como las king tides invernales, ya generan interrupciones significativas en el transporte y el deterioro de caminos y senderos, afectando tanto a conductores como a usuarios de modos activos de movilidad. Con el agravamiento previsto debido al cambio climático, estas condiciones también ponen en riesgo rutas de evacuación y el acceso a recursos comunitarios esenciales.
Frente a esta realidad, la TAM encargó a la firma Arup —junto con WRT y el Pathways Climate Institute— la realización de un diagnóstico técnico capaz de evaluar la vulnerabilidad del sistema de transporte del condado. El resultado fue un estudio que identifica los activos más expuestos y propone un abanico de soluciones: desde la elevación de rutas hasta estrategias basadas en la naturaleza, como la restauración de humedales.
El estudio se centró en 19 áreas prioritarias del condado y desarrolló ciertos análisis específicos (deep dives) en siete de ellas, donde se evaluaron impactos climáticos proyectados y se propusieron soluciones concretas. Estas incluyen tanto intervenciones de infraestructura tradicional como iniciativas de bajo impacto, en consonancia con las políticas de adaptación promovidas por el Estado de California, como el Senate Bill 272, que impulsa la transparencia y la colaboración interjurisdiccional.
La directora ejecutiva de la TAM, Anne Richman, destacó que el estudio “traza un camino claro para proteger el sistema de transporte, la comunidad y los activos esenciales del condado”, y anunció que será la base del futuro Programa de Adaptación al Nivel del Mar de la TAM. En línea con esto, se contempla la implementación de una política de adaptación voluntaria, que permita integrar mejoras resilientes —como la elevación de rutas— dentro de proyectos de mantenimiento ya planificados.
“El trabajo no solo se enfoca en la infraestructura, sino en las personas y comunidades que dependen de ella a diario”, afirmó Meg Ackerson, ingeniera de resiliencia climática de Arup. En ese sentido, la propuesta incorpora principios de equidad y sostenibilidad ambiental, validados a través de instancias participativas con representantes municipales, grupos ambientalistas y organizaciones sociales.
La próxima etapa, ahora que el estudio fue aceptado formalmente, será implementar las recomendaciones a través del desarrollo de un programa de asistencia técnica, principios de diseño consensuados a nivel condal y mecanismos de cooperación entre ciudades y agencias. El objetivo final es que Marin County se encuentre preparado para enfrentar los desafíos del cambio climático con respuestas coordinadas, eficaces y sostenibles en el tiempo.
Fuente: ARUP.

















