Obras subterráneas en Saladillo

Avanza la segunda etapa de las obras de estabilización en la cascada del Arroyo Saladillo, en el límite entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez. Con un avance en su ejecución, la intervención busca detener el proceso erosivo que amenaza la estructura del Puente Molino Blanco y la infraestructura vial.

Continúa la ejecución de la segunda etapa de la obra de ingeniería sobre la cascada del Arroyo Saladillo, una intervención destinada a frenar el retroceso de la erosión que afecta a este curso de agua en el límite entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez. Los trabajos presentan actualmente un importante grado de avance.

El proyecto contempla la construcción de dos pantallas subterráneas de hormigón armado con profundidades de hasta 34 metros. La primera, continua y ubicada aguas abajo, actúa como defensa principal frente a la erosión. La segunda, discontinua y situada aguas arriba, cumple la función de anclaje. Ambas estructuras estarán vinculadas mediante vigas de conexión que garantizarán su comportamiento estructural conjunto y la estabilidad del sistema.

Hasta el momento se ejecutaron 13 módulos en la pantalla continua y 12 bloques de anclaje en la pantalla superior, además de iniciarse la construcción de las vigas de coronamiento que unirán los bloques del margen derecho. Paralelamente, se desarrolla el desvío del cauce del arroyo, una operación necesaria para completar los tres módulos de la pantalla continua situados en el lecho y continuar con los ubicados sobre la margen izquierda.

La intervención tiene por objetivo proteger la infraestructura del Puente Molino Blanco y las vías de comunicación que enlazan Rosario con Villa Gobernador Gálvez. Con una inversión superior a los 28 mil millones de pesos y un plazo de ejecución de 12 meses, la obra constituye una acción estratégica para asegurar la estabilidad hidráulica y estructural del sector.