Diseñada en tres niveles
Esta vivienda, ubicada en la ciudad costera de Guarujá, en el estado de São Paulo, Brasil, se encuentra en un barrio privado dentro de un área protegida de la Selva Atlántica original. Para preservar la riqueza de este ecosistema nativo, la normativa local solo permite edificar en un 30 % del terreno.
El desafío del proyecto fue disponer un riguroso programa de necesidades el cual requería, al menos, 450 m² de superficie construida. Para lograrlo, el diseño se organizó en tres niveles.
El lote, de 1.310 m² y con una pendiente constante del 14 %, permitió la incorporación de un subsuelo cubierto por una losa de hormigón. Este nivel alberga el garaje, las áreas técnicas, un sauna y un spa con vistas a la vegetación circundante. Además, se dispuso un pequeño alojamiento para el personal de servicio, junto con un sector de lavandería y almacenamiento.
Cuatro pilares de acero elevan el volumen de los dormitorios, los cuales se apoyan sobre dos cerchas Pratt, generando un espacio libre entre el primer nivel y el subsuelo. Las ventanas de las habitaciones se abren hacia las copas de los árboles, mientras que la sombra proyectada por la estructura define el área social.
El nivel central presenta un espacio casi completamente abierto, protegido por paneles de vidrio corredizos. Los mismos permiten una conexión visual total con la selva.
Paneles plegables de cemento brindan privacidad y aportan dinamismo a la fachada. Puertas corredizas de gran formato facilitan la integración entre los dormitorios, la cocina y un espacio exterior cubierto, diluyendo los límites entre el interior y el exterior y unificando los ambientes.
El proceso constructivo se asemejó más a un ensamble de componentes que a una construcción tradicional “in situ”, reduciendo desperdicios y acelerando los tiempos de obra. Esta estrategia fue especialmente eficiente dada la limitada área de trabajo, aprovechando al máximo determinados componentes industrializados.
FICHA TÉCNICA
Proyecto: Casa en Guarujá.
Ubicación: Guarujá, São Paulo, Brasil.
Arquitectura: Nitsche Arquitetos.
Fotografías: André Scarpa.





























