Proyecto Nagdhunga–Sisnekhola
El túnel Nagdhunga–Sisnekhola, el primero de Nepal destinado a carretera, se encuentra próximo a su apertura, prevista para febrero de 2026. Según confirmó el jefe del proyecto, Saujanya Nepal, la construcción ha alcanzado su etapa final, restando únicamente el refuerzo de taludes en Sisnekhola.
El túnel principal suma 2.688 metros de longitud y se complementa con un túnel de emergencia de 2.557 metros, diseñado para mejorar la seguridad ante eventos imprevistos. Además, se construyó una vía de aproximación de 2,3 km, la cual incluye puentes y cabinas de peaje, facilitando un acceso ágil y seguro.
Se están llevando a cabo exhaustivas pruebas de los sistemas críticos del túnel, incluyendo ventiladores tipo jet, cámaras de CCTV, iluminación, sistemas contra incendios y redes de comunicación, para garantizar su integración eficiente. Los trabajos de prevención de deslizamientos en el lado de Dhading, interrumpidos durante el monzón, se reanudarán en septiembre, mientras que en el lado de Katmandú se ha finalizado el viaducto Kisipidi y actualmente se realizan las demarcaciones viales.
El gabinete ha aprobado las tarifas de peaje basadas en recomendaciones del Nepal Road Board, estableciendo que durante los primeros dos años los autos y camionetas pagarán Rs65 al ingresar a Katmandú y Rs60 al salir, mientras que minibuses, camiones y volquetes abonarán Rs115 al ingresar y Rs80 al salir. Los buses y camiones de mayor tamaño pagarán Rs260 al ingresar y Rs200 al salir, y los camiones pesados Rs600 al ingresar y Rs250 al salir, considerando un tráfico diario estimado superior a 3.000 vehículos.
Las normas de operación prohíben el paso de peatones, vehículos de dos y tres ruedas, bicicletas y vehículos no motorizados, así como el transporte de materiales inflamables o explosivos, y vehículos sobredimensionados o sobrecargados.
El proyecto comenzó en octubre del año 2019 con un plan inicial de 42 meses de trabajos, pero enfrentó retrasos debido a la pandemia de Covid-19 y protestas laborales locales. A pesar de estos desafíos, el 94,5 % de la obra ya está completado, con un costo estimado en Rs22.000 millones, financiado mediante un préstamo concesional de Japón y aportes del gobierno de Nepal.
Se espera que el túnel reduzca el tiempo de viaje entre Sisnekhola y Balambhu de más de 30 minutos a apenas siete, evitando 19 curvas cerradas y tramos empinados propensos a deslizamientos. Todo ello incrementará significativamente la seguridad y confiabilidad en uno de los corredores más transitados del país.
El primer ministro, Pushpa Kamal Dahal, describió esta obra como un hito que marca la entrada de Nepal en la “era de los túneles”, inaugurando un nuevo capítulo en el desarrollo de su infraestructura nacional.




















