Gigante estructural
El New Nissan Stadium en Nashville representa uno de los proyectos de ingeniería estructural más ambiciosos de los últimos años en los Estados Unidos, concebido para sustituir al estadio existente de los Tennessee Titans y convertirse en un ícono arquitectónico y urbano para la gran ciudad.
Este estadio cubierto, con una capacidad planeada de alrededor de 60.000 espectadores y una superficie total de aproximadamente 157.935 m², se caracteriza por su estructura híbrida de hormigón y acero, diseñada para soportar audaces exigencias y proporcionar un ambiente interior controlado durante todo el año.
Desde su fase conceptual, el diseño se planteó como un desafío de ingeniería estructural de gran escala. El proyecto fue liderado por Manica Architecture como lead design architect, con TVS Architecture como architect of record, y el equipo de ingeniería estructural a cargo de Walter P Moore junto con varias consultoras especializadas. El papel de Walter P Moore incluye no solo el diseño de la superestructura principal, sino también la ingeniería de la cubierta de ETFE —un sistema liviano y translúcido que define la identidad visual del estadio y, con sus grandes luces, aporta iluminación natural al interior del recinto sin comprometer su carácter cerrado—.
La esencia estructural del estadio consiste en un sistema mixto donde el hormigón armado se utiliza para las fundaciones, columnas principales y los núcleos verticales de circulación, proporcionando rigidez y resistencia ante cargas gravitacionales, sísmicas y de viento. Sobre esta base sólida, una extensa red de vigas y marcos de acero estructural permite resolver grandes claros sin columnas internas que obstaculicen las líneas de visión del público, una solución técnica habitual en estadios de alto rendimiento.
La cubierta, convertida en el elemento más distintivo del proyecto, está compuesta por paneles de ETFE sostenidos por una estructura de cables tensados y vigas perimetrales (“ring beam”). Este sistema de techo no solo responde a criterios estéticos y funcionales —proporcionando un ambiente protegido y climatizado—, sino que también representa un logro de la ingeniería estructural al integrar elementos livianos y tensados con estructuras rígidas de soporte. El empleo de ETFE reduce significativamente el peso de la cubierta comparado con materiales tradicionales como el vidrio, lo cual contribuye a optimizar las cargas transmitidas a la superestructura y fundaciones.
Durante el proceso de construcción, el cual comenzó formalmente en febrero de 2024 con la primera excavación y continua hasta su inauguración prevista en 2027, se ha avanzado de forma sistemática en la instalación de más de 12.000 vigas de acero estructural, con un progreso de aproximadamente un 90 % del montaje total de la superestructura. Este avance refleja la complejidad logística de coordinar grandes elementos estructurales, el trabajo de soldadura y ensamblaje en el sitio, además de la integración con otras disciplinas técnicas como mecanismos de elevadores, escaleras mecánicas, y sistemas MEP (mecánico, eléctrico y sanitario).
Paralelamente al montaje del acero, se ha continuado la instalación de losas y muros de hormigón, incluidos aquellos elementos prefabricados, capaces de conformar las plataformas de grada, niveles de circulación y núcleos estructurales responsables de transferir las cargas hacia las fundaciones. Según informes técnicos, las tareas de hormigón armado y el avance de los muros verticales han sido robustos, completando estructuras de soporte que permiten escalar hacia los niveles superiores del edificio.
La coordinación técnica entre la estructura principal y los sistemas auxiliares fue facilitada por herramientas avanzadas de modelado digital (BIM), lo cual ha permitido simular y resolver interferencias entre componentes estructurales, sistemas mecánicos y fachadas, así como optimizar la secuencia constructiva.
En su conjunto, el New Nissan Stadium no solo se proyecta como un estadio tecnológicamente avanzado, sino también como una obra de ingeniería estructural integrada que equilibra aspectos de rendimiento, eficiencia constructiva y sostenibilidad.
Su cubierta translúcida, su sistema híbrido de estructuras de acero y hormigón, y la coordinación de múltiples disciplinas técnicas posicionan a este proyecto como un referente para futuras obras de gran escala en el campo de la ingeniería estructural y la arquitectura deportiva.
Fuente: Manica Architecture.






























