Nuevo puente
La construcción del nuevo puente entre Santa Fe y Santo Tomé avanza con hitos estructurales clave, alcanzando un 25 % de ejecución mediante la materialización progresiva de fundaciones profundas, pilas y el inicio del montaje del sistema resistente longitudinal.
La obra del nuevo puente carretero responsable de vincular a las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé atraviesa una etapa decisiva desde el punto de vista estructural, con un grado de avance cercano al 25 % y la puesta en marcha del montaje de las vigas principales del tablero.
En las últimas semanas comenzó la colocación de vigas longitudinales prefabricadas de aproximadamente 30 metros de longitud, que conforman el elemento resistente fundamental entre las pilas consecutivas y definen la geometría inicial del tablero.
El proceso de montaje se lleva a cabo actualmente mediante grúas de gran porte, una metodología que, si bien demanda mayores tiempos operativos, permite avanzar en la conformación de los primeros vanos mientras se completan las etapas previas de obra.
Cada vano se resuelve con cinco vigas, apoyadas sobre los cabezales de las pilas ya ejecutadas, logrando así cerrar progresivamente los tramos estructurales. Está previsto que en la próxima etapa se incorpore un equipo lanzavigas, responsable de acelerar significativamente el ritmo de colocación y reducir interferencias con el entorno.
En paralelo al montaje del tablero, los trabajos de infraestructura presentan un grado de ejecución avanzado. La mayor parte de los pilotes de fundación profunda ya se encuentran construidos, incluyendo el inicio de las perforaciones en el cauce del río Salado, una instancia técnica relevante debido a las condiciones hidráulicas y geotécnicas del sitio. A estos pilotes se suman las columnas y cabezales los cuales, en conjunto, conforman las pilas del puente, con más de la mitad de ellas ya materializadas.
Para posibilitar la ejecución continua de las tareas, se desarrolló un terraplén de avance paralelo a la traza del puente, que funciona como plataforma de trabajo y acceso a los distintos frentes de obra. Dado el bajo nivel actual del río, esta solución reemplazó el uso de pontones inicialmente previsto, permitiendo mantener la logística de construcción sin interrumpir el escurrimiento natural del agua. El terraplén incorpora un sistema de tubos capaces de garantizar el paso del flujo hidráulico, evitando alteraciones significativas en el régimen del río y asegurando condiciones ambientales controladas.
Con el avance simultáneo de fundaciones, pilas y superestructura, la obra consolida su desarrollo técnico y constructivo, sentando las bases para las siguientes etapas de montaje del tablero y cierre estructural.
El nuevo puente se configura como una intervención de alta complejidad ingenieril, diseñada para mejorar la conectividad regional mediante soluciones constructivas acordes a las exigencias estructurales, hidráulicas y operativas del entorno.
Fuente: Gobierno de la provincia de Santa Fe.

























