Viaducto Westbury

Ubicado en un amplio paisaje de Inglaterra, el Viaducto Westbury, junto con el cercano Viaducto Turweston, atraviesa la llanura de inundación del río Great Ouse, el cual circula dos veces por debajo la línea ferroviaria de alta velocidad mientras serpentea entre Buckinghamshire y West Northants.

Se trata de una de las cincuenta estructuras mayores que componen el trazado del proyecto ferroviario de alta velocidad inglés HS2, destinado a mejorar la conexión entre Londres, Birmingham y el norte de Inglaterra, al mismo tiempo que libera capacidad para trenes locales en el extremo sur más congestionado de la actual West Coast Main Line hacia London Euston.

Debido a su longitud total de 320 metros, el tablero del viaducto fue ensamblado en tres etapas sucesivas. Cada sección fue empujada desde el estribo norte antes de acoplar la siguiente, en un proceso que incrementó gradualmente el peso total de la estructura: desde las 1.145 toneladas iniciales hasta las 2.695 toneladas en la etapa final, completada en el pasado mes de octubre de 2024.

Para cada empuje se empleó un cabrestante que desplazó el conjunto a una velocidad aproximada de nueve metros por hora, deslizándolo sobre almohadillas de teflón con el fin de reducir la fricción, el mismo material utilizado en superficies antiadherentes.

Con la estructura metálica ya en posición, los ingenieros estructurales iniciaron el proceso de descenso controlado del tablero sobre sus apoyos definitivos, a sesenta centímetros por debajo del nivel de montaje.

Esta operación, de dos meses de duración, se ejecutó de manera progresiva, descendiendo la estructura veinte centímetros por etapa y pilar por pilar, hasta lograr que el tablero completo se asentara en su posición final y comenzara a transmitir las cargas a los apoyos permanentes.

El diseño original contemplaba un tablero conformado por vigas de hormigón macizo, pero tras los resultados obtenidos en el viaducto Wendover Dean se optó por una solución “doblemente compuesta”, que combina acero y hormigón en un esquema más eficiente y liviano.

Este enfoque permitió ampliar las luces entre apoyos y reducir la cantidad de pilares necesarios, optimizando tanto la estética como el rendimiento estructural. Además, la incorporación de materiales con menor contenido de carbono y las modificaciones introducidas en las fundaciones contribuyeron a disminuir en un 60 % el carbono incorporado en el viaducto, reafirmando el compromiso de los profesionales intervinientes con la sostenibilidad e innovación constructiva.

Fuente: HS2 Ltda.