Gasoducto panameño
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha anunciado el inicio de un proceso competitivo para diseñar, construir y operar un nuevo gasoducto de gas licuado de petróleo (GLP) a través del istmo. La infraestructura conectará nuevas terminales portuarias ubicadas en las costas Atlántica y Pacífica.
Este proyecto forma parte de la estrategia de la ACP para aumentar sus ingresos, diversificar sus servicios y reforzar la resiliencia frente a recientes desafíos, como las restricciones de tránsito derivadas de sequías que han afectado la operación de buques en el canal.
El gasoducto tendrá una capacidad aproximada de dos millones de barriles diarios, con aportes estimados de entre 1.000 y 1.200 millones de dólares anuales a los ingresos del canal. Paralelamente, avanzan planes para la construcción de dos terminales portuarias dedicadas al GLP, que permitirán a los operadores transferir carga entre buques sin necesidad de transitar directamente por la vía del canal.
Este sistema aliviará las limitaciones que enfrentan los buques de gran tamaño de GLP, que han tenido restricciones de calado, y liberará espacio para otros tipos de embarcaciones, incluyendo transportadores de gas natural licuado (GNL).
Actualmente, se lleva a cabo un proceso de pre-calificación para empresas interesadas, con participación de importantes compañías energéticas internacionales. Se espera que el ganador de la licitación sea anunciado hacia finales de 2026. Además del gasoducto y las terminales, el proyecto incluye el desarrollo de una línea de transmisión eléctrica para abastecer las operaciones, garantizando eficiencia y seguridad en el suministro energético del sistema.
La expansión refleja el objetivo más amplio de la ACP de ingresar al sector de operaciones portuarias, marcando un cambio respecto a su tradicional enfoque centrado exclusivamente en el tránsito por el canal.
El aumento de la demanda de GLP en Asia, especialmente para la importación de etano destinado a la industria petroquímica, resalta la necesidad de esta infraestructura. Una vez en funcionamiento, el gasoducto y las terminales portuarias fortalecerán el papel del Canal de Panamá como corredor energético global, brindando mayor flexibilidad a las rutas comerciales internacionales y consolidando la posición del país como un nodo estratégico en el comercio marítimo de hidrocarburos.



















