Puente de 400 metros
El nuevo puente sobre el río Gualeguaychú ingresa en su etapa final. La estructura se compone de 16 tramos de 25 m, estribos sobre pilotes de 1,10 m y obras de acceso que totalizan 1.800 m de intervención vial. Se trata de una infraestructura estratégica que aporta conectividad en la zona.
La construcción del puente de 400 metros de longitud sobre el río Gualeguaychú se encuentra en su etapa final, con un importante avance físico. El nuevo enlace vial consolida la conectividad transversal entre distritos del sudeste provincial, resolviendo una demanda histórica de vinculación permanente y segura, con impacto directo en la circulación productiva y el tránsito regional.
La superestructura fue proyectada con una luz total de 400 metros, subdividida en 16 tramos independientes de 25 metros cada uno, configuración que optimiza el comportamiento estructural y facilita la ejecución por etapas. Durante la fase actual se completaron tareas de armadura, encofrado y hormigonado de distintos componentes, incluyendo la losa del tablero y la correspondiente carpeta de desgaste, garantizando la adecuada capacidad portante y durabilidad frente a solicitaciones de servicio y ambientales.
La infraestructura está conformada por estribos compuestos por muros de vuelta, pantalla inferior, pantalla superior y cepo, configurando un sistema integral de contención y transmisión de cargas hacia el terreno. Cada conjunto estructural se apoya sobre tres pilotes de 1,10 metros de diámetro, dimensionados para asegurar la transferencia eficiente de esfuerzos verticales y horizontales, en función de las condiciones geotécnicas del emplazamiento y de las acciones hidráulicas del curso de agua.
En los sectores de aproximación se ejecutaron alteos y terraplenes necesarios para garantizar la cota de seguridad hidráulica y la correcta transición entre la rasante existente y el tablero del puente. Estas intervenciones se completan con una calzada de ripio que alcanza una longitud total de 1.800 metros, acompañada por banquinas de suelo natural de 2,50 metros de ancho a ambos lados, barandas metálicas de contención y señalización vertical reglamentaria, asegurando condiciones adecuadas de operación y seguridad vial.

Asimismo, se realizaron tareas de revestimiento del talud de cono en la margen izquierda, con el objetivo de proteger la infraestructura frente a procesos erosivos y socavaciones, complementadas con acciones de forestación compensatoria que contribuyen a la estabilidad superficial y a la integración ambiental de la obra.
El conjunto estructural y vial configura una solución integral que articula criterios de diseño hidráulico, geotécnico y estructural, consolidando una infraestructura estratégica para la región y ampliando la capacidad de vinculación territorial con estándares contemporáneos de seguridad y desempeño.
Fuente: Departamento de Prensa del Gobierno de Entre Ríos.


























