Drones y control estructural
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Ingeniería de Perú implementa drones y técnicas avanzadas de captura y procesamiento de datos para identificar obras con vulnerabilidad estructural ante un eventual tsunami, aportando herramientas objetivas.
La evaluación de la vulnerabilidad estructural en zonas costeras expuestas a tsunamis constituye uno de los desafíos más relevantes para la ingeniería civil y estructural en América Latina. En este contexto, investigadores de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) de Perú han desarrollado una metodología basada en el uso de drones para relevar, procesar y analizar información física de diferentes obras, con el objetivo de identificar aquellas que presentan mayores niveles de riesgo frente a la acción hidrodinámica de un tsunami.
La propuesta se sustenta en la incorporación de vehículos aéreos no tripulados equipados con sensores ópticos de alta resolución, capaces de capturar imágenes georreferenciadas y generar modelos tridimensionales del entorno urbano. A partir de estos insumos se elaboran ortomosaicos y nubes de puntos que permiten caracterizar variables tales como tipología estructural, número de niveles, configuración geométrica, continuidad vertical, estado de conservación y relación entre la edificación y el terreno circundante.
Este relevamiento sistemático posibilita la construcción de una base de datos técnica con información homogénea y actualizada, reduciendo la dependencia de inspecciones presenciales extensivas y optimizando tiempos y costos de diagnóstico.
Desde el punto de vista estructural, el análisis considera parámetros asociados a la capacidad resistente frente a cargas laterales extraordinarias, la presencia o ausencia de sistemas de arriostramiento adecuados, la calidad de los materiales visibles, la regularidad en planta y elevación, así como la potencial socavación de fundaciones ante flujos de alta energía.
La acción de un tsunami implica no solo presiones hidrostáticas y dinámicas, sino también impactos de escombros, efectos de arrastre y fuerzas de flotación que pueden inducir fallas frágiles en edificaciones no diseñadas bajo criterios de desempeño específicos. En este sentido, la identificación temprana de tipologías críticas permite priorizar intervenciones, reforzamientos o incluso estrategias de relocalización.
El procesamiento de los datos obtenidos se integra con sistemas de información geográfica y modelos digitales de terreno, lo que posibilita correlacionar la vulnerabilidad estructural con variables topográficas y de exposición, como la cota respecto del nivel del mar, la distancia a la línea de costa y la existencia de barreras naturales o artificiales. Esta aproximación multivariable favorece una lectura más precisa del riesgo, entendido como la combinación entre amenaza, vulnerabilidad y exposición, y contribuye a la elaboración de mapas temáticos para una adecuada toma de decisiones por parte de autoridades locales y organismos de protección civil.
Para la comunidad de la ingeniería estructural, el aporte central radica en la incorporación de tecnologías de teledetección y análisis remoto como herramientas complementarias al diagnóstico tradicional. La posibilidad de obtener información detallada y sistematizada habilita enfoques de evaluación a escala urbana, facilitando la definición de prioridades de intervención bajo criterios técnicos objetivos. Asimismo, la experiencia desarrollada por la UNI evidencia el potencial de los drones como instrumentos de apoyo en etapas de pre y post evento, tanto para la planificación preventiva como para la evaluación rápida de daños.
Fuente de texto e imágenes: Infobae Perú.
























