Acero estándar

En Brooklyn, un innovador edificio modular de acero redefine los estándares de la vivienda urbana sostenible. Este texto se basa en el artículo “Structural Steel Meets Passive House in Modular Construction”, de Michael Lynch y Jimmy Liang, publicado en la revista Structure de noviembre de 2025.

En el dinámico panorama constructivo de la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, donde las exigencias de eficiencia energética y la necesidad de viviendas asequibles crecen sin pausa, el proyecto Bethany Senior Terraces marca un hito. Se trata del primer edificio modular de vivienda asequible para adultos mayores diseñado y construido bajo los criterios Passive House, combinando acero estructural, construcción volumétrica modular y certificación PHIUS+ 2015.

Ubicado en el barrio de East Flatbush, Brooklyn, y desarrollado por RiseBoro Community Partnership, el edificio de cinco niveles y 58 unidades —todas eléctricas— demuestra cómo la ingeniería estructural puede liderar la innovación no sólo técnica, sino también social y ambiental. El conjunto cuenta con cocina comunitaria, invernadero y jardines, promoviendo bienestar y vínculos vecinales, y su sistema fotovoltaico de 130 kW cubre la totalidad del consumo de áreas comunes y el 80 % de la demanda total del edificio.

El sistema estructural combina una base de hormigón armado in situ con 47 módulos tridimensionales de acero prefabricados en Pensilvania y montados en Brooklyn. Cada módulo —de hasta 14 m de largo y 11 m de altura— llegó a obra con un 90 % de avance, incluyendo carpinterías triples, aislaciones térmicas, instalaciones MEP integradas y terminaciones interiores.

Las conexiones entre módulos fueron resueltas mediante un minucioso trabajo de ingeniería para garantizar la transferencia de cargas verticales y laterales, cumpliendo los requisitos del código estructural de Nueva York. La estructura de acero permitió una reducción del peso total, una ejecución más rápida y una precisión superior en el ensamblaje.

El sistema de entramado de acero laminado en caliente y perfiles conformados en frío fue optimizado para su fabricación en taller, con arriostramientos excéntricos (EBF) que proporcionan estabilidad lateral. En conjunto, el edificio alcanza los estándares de seguridad, resistencia y desempeño acústico exigidos, con certificaciones de hasta dos horas de resistencia al fuego.

El mayor reto del proyecto radicó en compatibilizar la hermeticidad y el control térmico exigidos por Passive House con la estructura metálica modular. Cada módulo fue testeado en fábrica con el método blower door y, una vez ensamblados, se llevó a cabo una verificación a escala del edificio.

Para evitar puentes térmicos, se incorporaron aisladores estructurales en las uniones acero-acero y acero-hormigón, se diseñaron conexiones aisladas para terrazas y balcones, y se aseguró la continuidad de la envolvente térmica incluso en las transiciones con los sectores construidos en obra. El resultado: una estructura de acero hermética, eficiente y de rápida ejecución, que superó los ensayos de Passive House sin comprometer la funcionalidad ni la capacidad resistente.

La integración entre los equipos estructural, arquitectónico y MEP fue esencial. El proyecto se desarrolló mediante un modelo 3D integral en Revit, utilizado para la coordinación interdisciplinaria, el control de pesos de los módulos, la planificación de izajes y el transporte de las unidades desde fábrica.
Esta metodología permitió reducir conflictos en obra, garantizar tolerancias de ±6 mm entre módulos y completar la instalación de los 47 volúmenes en apenas 11 días.

Fuente: Revista Structure, noviembre de 2025.