Centro cívico
Domino Square es una obra arquitectónica sin precedentes, un proyecto único en sintonía con la singularidad del entorno donde se erige. Su diseño es el resultado de la colaboración entre el estudio de arquitectura Studio Cadena y los paisajistas de Field Operations.
Esta estructura híbrida combina parque, galería comercial y espacio cívico en un solo edificio multifuncional, que además marca la culminación del espacio público dentro del complejo Domino, que incluye el reconocido Domino Park, con el cual esta nueva plaza permanece conectada.
El sitio, de aproximadamente una hectárea, se encuentra delimitado por el histórico edificio de la Refinería al norte, la concurrida Kent Avenue al este, las torres One Domino Square, diseñadas por Selldorf Architects, al sur, y el extenso Domino Park al oeste, con vistas privilegiadas al East River y al skyline de Manhattan en Nueva York, Estados Unidos.
La estructura de Domino Square moldea la topografía del lugar, creando una plaza pública elevada sobre locales comerciales, bajo la cual se ubica una planta de tratamiento de agua subterránea que presta servicio a la comunidad circundante.
En la planta baja, el edificio define un muro urbano poroso que fomenta la vida activa en la calle. Su fachada abarca un total de 97 metros a lo largo de Kent Avenue, South 3rd Street y South 4th Street, una notoria extensión en el diseño del proyecto.
Un conjunto de pilares de hormigón armado, moldeados in situ y de tamaño intencionalmente variable, bordea estas calles, generando una logia que alberga locales comerciales y accesos al parque. Esta intervención arquitectónica se convierte en un hito urbano inconfundible para vecinos y visitantes, marcando la entrada al campus Domino y aportando nueva vitalidad al waterfront de Williamsburg.
El diseño de Domino Square invita al público a interactuar con sus fachadas comerciales de tejados a dos aguas, una elección que refleja el interés de Studio Cadena por trabajar la escala en relación con el entorno del sitio.
El edificio responde a su contexto inmediato, ofreciendo un contraste deliberado con las altas torres que lo rodean y proponiendo una experiencia más cercana, de escala humana. En la fachada comercial, Studio Cadena diseñó entradas de baja altura, con proporciones domésticas que, al elevarse hacia los tejados puntiagudos, evocan una sensación de grandeza y apertura.

Los materiales elegidos para la construcción exponen una estética robusta y utilitaria, adecuada para su ubicación junto al East River y su necesidad de resistencia ante tormentas. Los pilares de hormigón fueron arenados para exponer el agregado de piedra caliza, aportando textura y tonalidad a la fachada.
En lugar de ocultar las chimeneas de la planta de tratamiento de agua subterránea, el diseño incorpora esos ductos cilíndricos, que atraviesan el edificio y emergen con protagonismo sobre el techo ajardinado. La decisión refuerza la narrativa del sitio como un ejemplo de reutilización adaptativa de un antiguo complejo industrial, transformado en un espacio público vibrante y resiliente.
El espacio público de Domino Square, que desciende suavemente desde el techo de las tiendas comerciales, se convierte en un gran “salón urbano” al aire libre, pensado para la vida comunitaria en Nueva York. Este amplio espacio fue diseñado para albergar una variedad de eventos, como mercados de agricultores, reuniones comunitarias, proyecciones de cine al aire libre en verano, actuaciones artísticas y culturales, e incluso una pista de patinaje sobre hielo durante el invierno.
La firma de paisajismo Field Operations configuró inteligentemente el diseño, maximizando su capacidad para recibir tanto eventos multitudinarios como encuentros más íntimos, y aprovechando al máximo las vistas panorámicas hacia el East River y el skyline de Manhattan.
El corazón de Domino Square incluye gradas escalonadas rodeadas por una mezcla de árboles de hoja perenne y caduca, plantados en macizos escultóricos delimitados por bordes de acero Corten. Estos elementos aportan sombra y generan una sensación de resguardo, convirtiendo la plaza en un lugar acogedor para eventos a lo largo de todas las estaciones del año.
En la esquina suroeste del sitio, el diseño ofrece un ambiente más sereno, con pequeños rincones de descanso y asientos íntimos rodeados de vegetación. Una serie de jardineras elevadas, rebosantes de plantas, crean un entorno fresco y sombreado que invita a la pausa y la contemplación. Este sector actúa también como un amortiguador verde capaz de proteger la plaza del bullicio de la torre residencial adyacente.
Además, un nuevo mirador en esta misma esquina suroeste ofrece vistas excepcionales hacia Domino Park y el Puente de Williamsburg, convirtiéndose en un punto de encuentro para locales y visitantes deseosos de disfrutar del paisaje urbano y el entorno natural.
Fotografía: Michael Vahrenwald / ESTO.





































