JAIE 2028

Mendoza será sede de las 30º Jornadas Argentinas de Ingeniería Estructural

Con la mirada puesta en un nuevo encuentro, la Asociación de Ingenieros Estructurales (AIE) anunció que las 30º Jornadas Argentinas de Ingeniería Estructural se llevarán a cabo en la provincia de Mendoza, en septiembre de 2028.

La próxima edición dará continuidad a este tradicional espacio de intercambio, actualización y encuentro entre profesionales, especialistas, investigadores, docentes y estudiantes vinculados con la ingeniería estructural.

Con el imponente paisaje de la cordillera de los Andes como escenario, Mendoza recibirá a la comunidad de la AIE para celebrar una nueva edición de las Jornadas, renovando el compromiso con el conocimiento, la innovación y el desarrollo de la especialidad.

Mendoza, territorio de grandes desafíos para la ingeniería estructural

La elección de la provincia de Mendoza como sede de las 30º Jornadas Argentinas de Ingeniería Estructural, previstas para septiembre de 2028, constituye una excelente oportunidad para volver la mirada sobre un territorio en el que la ingeniería ha debido responder históricamente a condiciones particularmente exigentes. La elevada sismicidad, la presencia de la Cordillera de los Andes, los fuertes desniveles topográficos y la necesidad de administrar un recurso tan esencial como el agua han convertido a Mendoza en un verdadero escenario de experimentación, desarrollo y evolución de la ingeniería argentina.

Entre sus obras más representativas sobresale la Presa Potrerillos, emplazada sobre el río Mendoza. Con 116 metros de altura y 395 metros de longitud de coronamiento, constituye una de las grandes realizaciones de la ingeniería hidráulica provincial. Su concepción como presa de materiales sueltos con pantalla de hormigón y su integración a un sistema destinado a la regulación del recurso hídrico y al aprovechamiento hidroeléctrico expresan la estrecha relación que existe en Mendoza entre estructura, geología, territorio y agua.

En ese mismo paisaje se encuentra otra intervención de particular interés: la conexión Cacheuta-Potrerillos, donde la ingeniería vial se enfrenta directamente con la montaña. El proyecto incorporó aproximadamente 420 metros de túnel, además de estructuras de contención, gaviones, protecciones y otras obras destinadas a resolver las complejas condiciones topográficas y geotécnicas del sector. Se trata de un buen ejemplo de cómo infraestructura, estructuras y geotecnia deben concebirse como partes de un mismo problema.

La ingeniería mendocina posee, sin embargo, raíces mucho más antiguas. La Toma de los Españoles, construida entre 1788 y 1791 y actualmente reconocida como Monumento Histórico Nacional, constituye un notable testimonio de las primeras obras destinadas a controlar y derivar las aguas del río Mendoza. Sus estructuras de piedra, mortero de cal, arcos y contrafuertes recuerdan que la necesidad de dominar y distribuir el agua forma parte de la historia misma del desarrollo provincial.

Esa tradición encontraría posteriormente una expresión fundamental en el Dique Cipolletti, pieza clave del sistema de distribución de las aguas del río Mendoza. El actual dique derivador, inaugurado en 1940, cuenta con 30 compuertas y constituye una infraestructura esencial para el sistema de riego. Su presencia permite comprender hasta qué punto la ingeniería hidráulica ha resultado determinante para hacer posible la actividad productiva y la ocupación de un territorio caracterizado por su condición árida.

Los puentes históricos de Cacheuta incorporan, a su vez, otra dimensión del patrimonio ingenieril provincial. El antiguo puente ferroviario asociado al Ferrocarril Trasandino y el posterior puente colgante permiten observar distintas etapas en la evolución de las estructuras destinadas a atravesar un territorio de montaña. Más allá de su función original, estas obras constituyen hoy testimonios materiales de una época en la que vincular Mendoza con Chile representaba uno de los grandes desafíos de infraestructura del país.

Hacia el sur provincial, los aprovechamientos hidroeléctricos de los ríos Atuel y Diamante, con obras como Los Nihuiles, Los Reyunos y El Tigre, completan un panorama en el que presas, centrales, conducciones y estructuras auxiliares dialogan permanentemente con la geología y el paisaje. A ello se suma el Corredor Andino de la Ruta Nacional 7, donde puentes, túneles, muros de sostenimiento y obras de protección permiten mantener una conexión internacional atravesando uno de los ambientes geográficos más exigentes de la Argentina.

Incluso las grandes estructuras urbanas reflejan esa condición particular. El Estadio Malvinas Argentinas, construido para el Mundial de Fútbol de 1978 y posteriormente objeto de diferentes intervenciones y adecuaciones, constituye un ejemplo significativo de las estructuras destinadas a grandes concentraciones de público dentro de un territorio caracterizado por una importante amenaza sísmica.

Mendoza puede entenderse, entonces, como un gran laboratorio de ingeniería estructural a escala territorial. Aquí las estructuras no solamente deben resistir las acciones habituales para las cuales fueron concebidas: deben responder al sismo, adaptarse a la montaña, relacionarse con complejas condiciones geotécnicas, controlar el agua y garantizar conexiones fundamentales en un territorio de enorme diversidad.

Por ello, la llegada de las 30º Jornadas Argentinas de Ingeniería Estructural en septiembre de 2028 adquiere un significado especial. Reunir a profesionales, investigadores, docentes y estudiantes en Mendoza permitirá no solo debatir sobre el presente y el futuro de la disciplina, sino también encontrarse frente a un extraordinario patrimonio construido que demuestra, a diferentes escalas y a lo largo de más de dos siglos, cómo la ingeniería estructural puede transformar un territorio y contribuir decisivamente a su desarrollo.

¡Nos reencontramos en Mendoza en septiembre de 2028!