Puente santafesino

La provincia de Santa Fe crece con la construcción del nuevo Puente Carretero entre Santa Fe capital y Santo Tomé, una obra estratégica destinada a optimizar la conectividad metropolitana y reducir la congestión vehicular. El viaducto, de 1.324 metros de extensión, ya presenta un gran avance.

La construcción del nuevo Puente Carretero entre las ciudades de Santo Tomé y Santa Fe capital representa una de las intervenciones de infraestructura vial más relevantes actualmente en ejecución en la provincia de Santa Fe. Más allá de su impacto urbano y metropolitano, la obra despierta especial interés en el ámbito de la ingeniería estructural debido a la complejidad técnica de su desarrollo, las dimensiones del viaducto y las soluciones adoptadas para responder a las exigencias hidráulicas, geotécnicas y funcionales del corredor.

El nuevo puente se construye en paralelo y al sur de la actual conexión vial, con el objetivo de reorganizar el flujo vehicular entre ambas ciudades. Una vez habilitado, absorberá la circulación en sentido hacia Santa Fe capital, mientras que el puente existente quedará destinado exclusivamente al tránsito hacia Santo Tomé, conformando así un sistema de circulación diferenciada con dos carriles por sentido.

La estructura tendrá una longitud total de 1.324 metros y demandará una importante capacidad resistente frente a cargas dinámicas derivadas del intenso tránsito metropolitano. Según datos oficiales del Gobierno provincial, la obra ya alcanzó aproximadamente un 40% de avance físico, evidenciando un significativo progreso en las tareas estructurales principales.

Entre los aspectos más destacados se encuentra la ejecución de 40 de las 42 pilas previstas para el viaducto, elemento fundamental para garantizar la estabilidad y transmisión de cargas de la superestructura hacia el terreno. Asimismo, ya fueron fabricadas 80 de las 215 vigas proyectadas, de las cuales 60 se encuentran montadas, reflejando el avance sostenido en la conformación del sistema resistente longitudinal del puente.

También se completaron 13 de los 43 vanos contemplados y se hormigonaron seis tableros, etapas que requieren altos niveles de precisión constructiva y control tecnológico, especialmente en relación con alineación geométrica, comportamiento diferido del hormigón y secuencia de montaje.

Desde el punto de vista funcional y de seguridad vial, el nuevo puente incorporará defensas metálicas, barandas de seguridad, iluminación integral y bicisendas, integrando criterios contemporáneos de movilidad multimodal. A ello se suman obras de protección contra erosión y adecuación hidráulica, indispensables en una infraestructura implantada sobre un sistema fluvial de comportamiento complejo y variable.

La obra también contempla importantes intervenciones en los accesos de ambas cabeceras, incluyendo trabajos de mejoramiento de subrasantes, bases de hormigón y movimientos de suelo, aspectos notables para garantizar la durabilidad y el correcto desempeño del conjunto estructural.

Con una inversión provincial cercana a los 40 mil millones de pesos y la participación de una unión transitoria de empresas integrada por Lemiro Petroboni SA, SE.MI.SA y Cocivial SA, el nuevo Puente Carretero se consolida como una referencia de la ingeniería vial y estructural argentina contemporánea, combinando escala, funcionalidad y desafíos técnicos de alta complejidad.

Fuente de texto e imágenes: Gobierno de la Provincia de Santa Fe.