Pinnacle Tower
La torre Pinnacle on Peachtree redefine el perfil urbano de Atlanta mediante una solución estructural de hormigón armado con núcleos resistentes, outriggers profundos y criterios avanzados de desempeño frente al viento. El proyecto integra innovación, eficiencia constructiva y confort.
La ciudad de Atlanta en los Estados Unidos sumó recientemente un nuevo referente en altura con la torre Pinnacle on Peachtree, un edificio de 60 niveles y aproximadamente 228 metros de altura que combina oficinas, viviendas, comercios y estacionamientos en un único desarrollo de uso mixto.
Concebido por un equipo multidisciplinario integrado por desarrolladores, arquitectos e ingenieros estructurales, el proyecto representa un ejemplo destacado de cómo la coordinación temprana entre especialidades puede traducirse en soluciones eficientes y de alto desempeño.
El sistema estructural principal se basa en un núcleo central de muros de corte de hormigón armado ejecutados in situ, complementado por un sistema de outriggers de hormigón que vincula el núcleo con las columnas perimetrales. Esta estrategia permitió incrementar significativamente la rigidez lateral de la torre frente a las acciones del viento, optimizando simultáneamente la superficie útil disponible en las plantas.
Uno de los principales desafíos del proyecto fue la transición entre diferentes configuraciones de columnas requeridas por los diversos usos del edificio. Para resolver esta condición se incorporaron vigas de transferencia postensadas capaces de redistribuir cargas de gran magnitud entre los distintos sectores de la estructura. Algunas de estas vigas soportan hasta diez niveles superiores, demostrando la relevancia de los elementos de transferencia en edificios de uso mixto y gran altura.
Las fundaciones fueron diseñadas a partir de exhaustivos estudios geotécnicos que identificaron la presencia de roca a profundidades variables. El sistema adoptado combina pilotes perforados de gran diámetro y losas de fundación de importante espesor, garantizando la adecuada transmisión de cargas gravitatorias y de vuelco generadas por la acción del viento.
La ingeniería del proyecto también incorporó un programa específico de monitoreo térmico durante el hormigonado de las fundaciones masivas. Mediante sensores distribuidos en distintos niveles de la estructura se controlaron las diferencias de temperatura y las condiciones de curado, minimizando riesgos asociados a fisuración y asegurando el cumplimiento de los parámetros de diseño.
El comportamiento aerodinámico del edificio fue estudiado mediante ensayos en túnel de viento aplicados sobre modelos físicos representativos de la torre y de su entorno urbano. Los resultados permitieron optimizar la distribución de rigideces, ajustar las dimensiones de los elementos resistentes y verificar las condiciones de confort para los ocupantes. Las aceleraciones previstas en los pisos superiores se mantuvieron dentro de los límites recomendados por los estándares internacionales aplicables a edificios residenciales y de oficinas.

Otro aspecto relevante fue el análisis de los acortamientos diferenciales entre columnas y núcleo. En estructuras de gran altura, los efectos combinados de deformación elástica, retracción y fluencia pueden generar diferencias significativas de nivel entre distintos elementos verticales. Para anticipar estas variaciones, el equipo de diseño desarrolló un programa de compensación constructiva que permitió ajustar progresivamente las cotas durante la ejecución y mantener las tolerancias geométricas previstas.
La coordinación entre la estructura y las instalaciones también recibió especial atención. Se definieron sectores específicos en los muros resistentes para el paso de conductos y servicios, evitando interferencias y reduciendo la necesidad de modificaciones posteriores. Esta estrategia contribuyó a agilizar la construcción y mejorar la integración entre las distintas disciplinas.
El resultado es una torre que combina resistencia, funcionalidad y eficiencia, demostrando cómo las herramientas contemporáneas de análisis estructural, el diseño basado en desempeño y la coordinación interdisciplinaria permiten materializar edificios cada vez más altos, seguros y confortables.
Pinnacle on Peachtree constituye así un ejemplo representativo de las tendencias actuales en ingeniería estructural para edificios en altura, donde la innovación técnica se pone al servicio de la calidad arquitectónica y la experiencia de los usuarios.
Fuente: Artículo “Pinnacle on Peachtree”, Susendar Muthukumar, PhD, SE, y Daniel Traub, SE, publicado en STRUCTURE Magazine, junio de 2026.




























