Mampostería estructural
“Mampostería estructural y carbono incorporado: 10 claves que todo ingeniero estructural debería conocer” es un artículo que forma parte de una serie desarrollada en el marco del SE 2050 Commitment Program, iniciativa orientada a reducir las emisiones de carbono incorporado en las estructuras.
La sostenibilidad se ha convertido en un eje central de la ingeniería estructural contemporánea, y el análisis del carbono incorporado en los sistemas constructivos es hoy una responsabilidad ineludible del proyectista. En este contexto, Structure Magazine publicó en su edición de enero de 2026 el artículo “10 Things Every Structural Engineer Should Know: Masonry”, elaborado por el SE 2050 Resources Working Group, que ofrece una síntesis clara y técnica sobre el rol de la mampostería de hormigón en el diseño estructural de bajo impacto ambiental.
Uno de los principales aportes del trabajo es poner en valor que los sistemas de mampostería de bloques de hormigón pueden presentar menor carbono incorporado respecto de otras soluciones de hormigón estructural, siempre que se optimicen adecuadamente sus componentes: bloques, mortero, relleno (grout) y armaduras.
La fabricación industrial de los bloques, con procesos de bajo consumo de agua y la utilización de unidades huecas, permite reducir notablemente el volumen de material y, por lo tanto, las emisiones iniciales. Además, el artículo destaca el fenómeno de carbonatación, mediante el cual los bloques de hormigón reabsorben parte del CO₂ emitido durante la fabricación del cemento, compensando hasta un 20 a 25 % del carbono incorporado a lo largo de su vida útil.
Según los datos citados en el artículo, dos variables dominan el impacto ambiental de la mampostería:
- La resistencia del bloque, ya que mayores resistencias requieren mayor contenido de cemento.
- El tipo de agregado liviano, donde los manufacturados suelen presentar mayor huella de carbono en comparación con los agregados livianos naturales.

Estos valores se encuentran documentados en las Declaraciones Ambientales de Producto (EPD) de la industria de bloques de cemento en los Estados Unidos, que constituyen una herramienta fundamental para el diseño informado.
Además, el artículo propone una serie de estrategias de diseño directamente aplicables a la práctica profesional:
- Optimizar el espaciamiento de armaduras y el uso de grout, reduciendo el relleno innecesario.
- Especificar la resistencia estrictamente necesaria, tanto a nivel de bloque como de resistencia del conjunto.
- Reducir el contenido de cemento del grout, utilizando materiales cementicios suplementarios, como cenizas volantes, escorias o vidrio molido.
- Aprovechar toda la capacidad estructural de la mampostería, permitiendo mayores alturas libres, funciones portantes y resistencia lateral, lo cual reduce la necesidad de otros sistemas estructurales.
- Diseñar con modulación estándar, minimizando cortes en obra, desperdicios y tiempos de ejecución.
- Integrar estructura y envolvente, especialmente en muros exteriores, eliminando capas constructivas redundantes.
Un punto especialmente relevante para la ingeniería estructural es la recomendación de abandonar criterios empíricos conservadores y avanzar hacia un diseño analítico de la mampostería, alineado con los cambios introducidos en las normativas internacionales. El uso de detalles y planillas específicas por elemento estructural permite reducir material, mejorar el desempeño y disminuir el carbono incorporado total del sistema.
Finalmente, el artículo destaca el rol de la innovación industrial, incluyendo nuevas dosificaciones, tecnologías de captura de CO₂ y sistemas de mampostería en seco que facilitan la deconstrucción y reutilización de unidades, fortaleciendo la economía circular en la construcción.
Fuente original: SE 2050 Resources Working Group (2026). Extraído de “10 Things Every Structural Engineer Should Know: Masonry”, Structure Magazine, edición de enero de 2026.


























