Demoliciones seguras

Un nuevo método basado en polarización tridimensional permite separar las vibraciones generadas por las explosiones y por el colapso de edificios en altura, identificando distintos tipos de ondas para evaluar con precisión sus efectos sobre estructuras e infraestructuras cercanas.

Las demoliciones mediante explosivos constituyen una alternativa eficiente para remover grandes estructuras, pero en entornos urbanos plantean un desafío especialmente sensible: las vibraciones transmitidas al terreno pueden afectar edificios vecinos e infraestructuras subterráneas. A diferencia de otros eventos de voladura, en estos casos las solicitaciones proceden de dos fenómenos diferentes: la detonación de las cargas y el posterior impacto de la estructura durante su colapso. Distinguir ambos aportes resulta fundamental para evaluar correctamente sus efectos.

Una investigación publicada en Nature Communications propone un método basado en los estados de polarización tridimensional para descomponer y caracterizar esas vibraciones. El trabajo combinó registros de velocidad en tres componentes obtenidos en campo, imágenes captadas mediante drones y fotografía de alta velocidad. A partir del procesamiento de las señales se reconstruyeron las trayectorias tridimensionales del movimiento de las partículas y se utilizaron parámetros de polarización para identificar las ondas de compresión (P), de corte (S) y superficiales de Rayleigh (R).

Los resultados mostraron diferencias entre las vibraciones originadas por las explosiones y aquellas producidas por el derrumbe. En las primeras, las ondas P dominaron inicialmente, aunque a medida que avanzó la secuencia de voladuras aumentó la participación de las ondas S y R. En cambio, las vibraciones provocadas por el impacto final de la estructura estuvieron controladas principalmente por ondas S y R, mientras que la contribución de las ondas P resultó prácticamente despreciable en los puntos de monitoreo ubicados sobre la superficie.

El estudio también detectó importantes variaciones según la dirección y la distancia al evento. En sentido vertical, las ondas R predominaron en el campo cercano durante el colapso, mientras que a mayores distancias aumentó la influencia de las ondas S. En dirección transversal, estas últimas fueron dominantes en todo el rango estudiado, comprendido entre 40 y 380 metros. Esta persistencia de movimientos de corte adquiere especial relevancia para analizar la respuesta y estabilidad de las construcciones próximas.

La metodología propuesta plantea superar evaluaciones sustentadas exclusivamente en parámetros generales, como la velocidad pico de partícula y la frecuencia dominante. Identificar qué tipo de onda controla la respuesta en cada etapa permitiría desarrollar criterios de evaluación más precisos, optimizar las medidas de control y mejorar la protección de edificios e infraestructuras existentes durante demoliciones con explosivos en áreas densamente urbanizadas.

Referencia: Yao Y., Kang Y. et al. (2026). Decomposition and separation of vibration waves from blasting demolition of tall buildings and their component characteristics. Nature Communications. DOI: 10.1038/s41467-026-76458-8.

Fuente: https://www.azobuild.com/news.aspx?newsID=24126

Autora del texto original en idioma inglés: Dr. Noopur Jain.

Crédito de la imagen: WijnandG/Shutterstock.com.