Puente de vidrio

El Bach Long, un puente de vidrio inaugurado en el distrito de Moc Chau, provincia de Son La, Vietnam, fue certificado oficialmente por Guinness World Records como el puente con piso transparente más largo del mundo. Permanece suspendido a unos 150 metros de altura sobre el nivel del suelo.

El proyecto fue resultado de la colaboración entre las autoridades locales de turismo y una empresa constructora francesa especializada en infraestructuras de gran complejidad. El objetivo central era impulsar la reactivación del sector turístico, duramente afectado en los últimos años, y al mismo tiempo posicionar a la región del noroeste vietnamita como un destino internacional de referencia en turismo de naturaleza y aventura.

La pasarela, con una longitud total de 632 metros, se convirtió rápidamente en un símbolo de innovación y atractivo turístico para la región el cual comenzó a recibir visitantes en abril de 2022, combina una experiencia paisajística inigualable con un diseño estructural capaz de equilibrar seguridad y espectacularidad.

Su piso de vidrio templado, compuesto por múltiples capas laminadas de alta resistencia, permite a los visitantes caminar literalmente sobre el vacío, ofreciendo vistas panorámicas de selvas montañosas, cascadas y barrancos.

La transparencia del material crea la sensación de flotar en el aire, a la vez que soporta cargas excepcionales: se estima que la estructura puede albergar hasta 450 personas en forma simultánea sin comprometer su estabilidad. Para reforzar la confianza en su solidez, se realizó una prueba de carga en la que un vehículo SUV atravesó la pasarela, demostrando la capacidad portante del diseño.

El récord anterior pertenecía a un puente similar en Guangdong, China, con 526 metros de longitud, que ahora queda desplazado por los 632 metros del Bach Long. Con esta marca, Vietnam no solo se inscribe en la lista de récords mundiales, sino que también reafirma su estrategia de combinar desarrollo turístico con ingeniería de vanguardia.

Desde el punto de vista técnico, el puente descansa sobre sistemas de anclaje de alta resistencia los cuales fijan sus extremos a la roca sólida de la montaña, mientras que cables tensores de acero garantizan la estabilidad frente a cargas de viento y movimientos dinámicos provocados por el tránsito de personas. El diseño tuvo en cuenta la normativa internacional de seguridad estructural y las particularidades sísmicas y meteorológicas de la región.

El Bach Long es ya el tercer puente de vidrio construido en el país. En 2018, Vietnam había alcanzado notoriedad mundial con la inauguración del famoso puente en Ba Na Hills, sostenido visualmente por dos gigantescas manos de piedra, que se convirtió en un ícono arquitectónico y fotográfico. Ahora, con el Bach Long, el país vuelve a captar la atención global, sumando a su portafolio turístico una obra que combina ingeniería estructural moderna, innovación en materiales y paisajismo natural.

Más que un simple récord, este puente representa la voluntad de Vietnam de proyectarse como destino turístico integral, conjugando cultura, naturaleza y tecnología. Para los visitantes, la experiencia es doble: un desafío a los sentidos y una oportunidad de contemplar desde las alturas la riqueza natural de Son La, una de las provincias más verdes y menos exploradas del sudeste asiático.