Innovadora tecnología
Por primera vez en Singapur se utilizó con éxito la técnica de columnas de hormigón por vibración (VCC), una solución innovadora que mejora la capacidad portante de suelos con antecedentes de uso como relleno sanitario, minimizando la generación de residuos y los costos frente a métodos tradicionales.
En el este de Singapur, la antigua zona de relleno sanitario de Lorong Halus fue escenario del primer proyecto en el país donde se implementaron columnas de hormigón por vibración (VCC, por sus siglas en inglés), una técnica de mejora del terreno que permite reducir asentamientos y aumentar la capacidad portante en suelos complejos.
Con el cierre del vertedero en 1999, las autoridades emprendieron un ambicioso programa de regeneración ambiental y urbana, que incluye importantes obras viales. Sin embargo, las difíciles condiciones del subsuelo obligaron a replantear las soluciones de cimentación inicialmente previstas.
Tras analizar varias alternativas —como mezcla profunda de suelos o columnas de grava por vibración— se optó por aplicar VCC por su capacidad de introducir una capa de hormigón desplazando lateralmente los materiales problemáticos del entorno, lo cual garantiza la independencia estructural de las columnas.
Una de las claves del éxito fue la desestabilización de la capa superficial, endurecida por años de compactación de residuos domésticos, para permitir el acceso a la arcilla blanda inferior. El desarrollo técnico se apoyó en la experiencia de otros equipos de la región y de un grupo especializado internacional, lo que facilitó la adaptación del procedimiento a las condiciones locales.
Esta intervención marca un precedente relevante, al incorporar al mercado de Singapur una solución alternativa a los métodos convencionales de pilotaje. Con una ejecución limpia, eficiente y de bajo impacto, las columnas de hormigón por vibración se consolidan como una herramienta valiosa para proyectos sobre suelos de relleno o con restricciones ambientales.






















