Riesgos del viento
El colapso de un andamio en Hong Kong, mientras el tifón Noul se aproximaba a la región, puso de manifiesto cómo las estructuras temporales suelen ser una de las primeras en fallar durante fenómenos meteorológicos severos. Detalles de una problemática ambiental.
La policía recibió múltiples llamados luego de que los fuertes vientos derribaran un andamio de varios pisos ubicado en una obra sobre Cheung Sha Wan Road, en Kowloon. Según las imágenes difundidas por distintos medios, el andamio de un edificio de gran altura en construcción colapsó y cayó sobre un edificio vecino.
Los informes iniciales indicaron que no se registraron heridos como consecuencia del desplome del andamio. Sin embargo, en un incidente separado ocurrido en el distrito de Kwun Tong, un peatón fue golpeado por un portón metálico desprendido del acceso a una obra, el cual fue derribado por una fuerte ráfaga de viento. Aunque el hombre denunció el hecho, no requirió atención médica de urgencia.
Posteriormente, el tifón Noul tocó tierra en la provincia china de Guangdong, provocando intensos vientos y lluvias torrenciales en el sur de China, incluido Hong Kong. Más de 715.000 personas fueron evacuadas en Guangdong, los servicios ferroviarios fueron suspendidos y alrededor de 350 vuelos fueron cancelados en el aeropuerto de Hong Kong. Las autoridades locales informaron al menos nueve personas heridas durante el paso del tifón.
Los andamios, vallados de obra, portones, pantallas temporales y cerramientos perimetrales no son estructuras permanentes, pero pueden representar un serio riesgo para la seguridad pública cuando quedan expuestos a fuertes vientos. Ese riesgo suele incrementarse debido a la altura de las estructuras, el estado incompleto de la construcción, la presencia de componentes sueltos, fijaciones insuficientes, deficiente mantenimiento o una preparación inadecuada ante tormentas.
En el caso de los andamios instalados en edificios de gran altura, las cargas de viento resultan especialmente sensibles a la geometría de la estructura y a las condiciones de exposición. Las lonas, mallas de protección y coberturas temporales pueden aumentar considerablemente la presión del viento al transformar un entramado abierto en una amplia superficie captadora de viento. Por ello, es fundamental verificar el estado de las uniones, amarres, anclajes y apoyos antes de la llegada de un evento meteorológico severo.
El mismo principio es aplicable a elementos de menor tamaño dentro de una obra. Un portón metálico apoyado contra un cerco puede parecer inofensivo en condiciones normales, pero durante un tifón puede convertirse en un objeto peligroso impulsado por el viento. Mantener el orden en la obra, asegurar los materiales sueltos y retirar aquellos elementos que no estén correctamente fijados forman parte esencial de la seguridad en la construcción y no deben considerarse tareas secundarias.
El episodio ocurrido en Hong Kong demuestra la importancia de contar con planes de respuesta ante tormentas de tipo prácticos y efectivamente aplicables. Antes de la llegada de un tifón, los contratistas deberían inspeccionar los amarres de los andamios, retirar materiales sueltos, asegurar portones y barreras temporales, revisar los vallados perimetrales, verificar las zonas de exclusión y revisar los procedimientos relacionados con grúas y equipos de izaje.
Las estructuras temporales deben diseñarse y gestionarse considerando las condiciones meteorológicas extremas que podrían enfrentar, y no únicamente las condiciones habituales de trabajo. A medida que los fenómenos de viento intenso y precipitaciones extremas ejercen una presión creciente sobre las ciudades densamente urbanizadas, las obras de construcción requieren inspecciones preventivas rigurosas antes de las tormentas, responsabilidades claramente definidas y una rápida capacidad de respuesta cuando se emiten alertas meteorológicas.
Aunque el colapso del andamio no provocó lesiones graves, el episodio constituye una seria advertencia. En las áreas urbanas, la separación entre una obra en construcción y el espacio público suele reducirse apenas a una vereda, una calle o un edificio lindero, por lo que cualquier falla en una estructura temporal puede tener consecuencias significativas para la seguridad de la población.





























