Garajes solares
Las marquesinas solares transforman las cubiertas de estacionamientos en áreas generadoras de energía, aunque su incorporación plantea desafíos de cargas, arriostramientos y conexiones estructurales, según Jake P. Phelan y Mike J. Bolduc en STRUCTURE Magazine de agosto de 2026.
La transición hacia fuentes renovables aporta nuevos desafíos al campo de la ingeniería estructural. Entre ellos, la instalación de marquesinas fotovoltaicas sobre estacionamientos de varios niveles aparece como una alternativa capaz de sumar generación eléctrica a superficies urbanas ya consolidadas, al tiempo de brindar una efectiva protección climática a los vehículos y contribuir a prolongar la vida útil de las cubiertas.
La disposición de estos sistemas, sin embargo, dista de limitarse a aplicar paneles solares sobre una estructura existente. Cada intervención demanda estudiar las condiciones particulares del estacionamiento, definir la geometría más conveniente para captar la radiación solar y establecer un esquema resistente capaz de transmitir de manera segura las nuevas acciones hacia la estructura principal y sus fundaciones.
La orientación del conjunto constituye una de las primeras decisiones. Dependiendo de la disposición del estacionamiento pueden utilizarse cubiertas de una sola pendiente, soluciones escalonadas o configuraciones en “V” invertida. La elección también debe considerar aspectos arquitectónicos, evacuación del agua y acumulación de nieve en regiones donde esta acción resulte significativa.
El manejo de las precipitaciones adquiere especial importancia. Los sistemas pueden incorporar juntas selladas entre paneles para conformar una superficie prácticamente impermeable o disponer una cubierta metálica independiente debajo del campo fotovoltaico. La primera opción facilita el acceso inferior para el mantenimiento, mientras que la segunda ofrece una protección más continua frente al agua, aunque puede dificultar las tareas de reparación o reemplazo de los módulos.
Desde el punto de vista estructural, las marquesinas suelen resolverse mediante columnas y vigas de acero encargadas de soportar vigas secundarias y correas sobre las cuales se instala el sistema fotovoltaico. Su reducido peso propio hace que, en muchos casos, las acciones gravitatorias adicionales sean moderadas respecto de las correspondientes al estacionamiento original. No obstante, dicha condición no elimina la necesidad de verificar cuidadosamente la capacidad de la estructura existente.
El viento constituye una acción particularmente relevante debido a la exposición de las marquesinas y a las fuerzas de succión que pueden desarrollarse sobre los paneles. También deben evaluarse las acciones sísmicas, los desplazamientos laterales y la capacidad de las conexiones para transferir los esfuerzos hacia columnas, muros y fundaciones. La rigidez de los estacionamientos permite, en muchos casos, integrar la nueva estructura con incrementos relativamente pequeños en las deformaciones globales.

Uno de los puntos más delicados aparece en las conexiones de las nuevas columnas con la estructura existente. Cuando las condiciones lo permiten pueden utilizarse uniones rígidas capaces de transferir momentos y reducir las dimensiones de los elementos superiores. En otras situaciones, las limitaciones geométricas o la capacidad resistente disponible determinan la selección de conexiones articuladas, obligando a proporcionar mayor rigidez al sistema de la marquesina.
La situación resulta más favorable cuando el estacionamiento y la instalación solar se proyectan de manera simultánea. Prever desde el diseño inicial las cargas, armaduras, insertos y anclajes necesarios simplifica las conexiones futuras, reduce intervenciones posteriores y puede disminuir los costos de montaje. Incluso cuando los paneles no se instalen inmediatamente, dejar preparada la estructura permite incorporar la generación fotovoltaica en una etapa posterior con menores dificultades.
Las cubiertas solares sobre estacionamientos muestran como una infraestructura convencional puede asumir nuevas funciones dentro de las estrategias de sostenibilidad urbana. Para la ingeniería estructural, representan además un campo donde deben integrarse generación energética, durabilidad, mantenimiento, drenaje, acciones ambientales y comportamiento resistente.
El resultado puede transformar una superficie destinada únicamente al estacionamiento en un soporte activo para la producción de energía renovable.
































