Túnel verde

HS2 completó la estructura prefabricada del túnel verde de Chipping Warden, de 2,5 km de extensión. La obra demandó 5.020 segmentos de hormigón armado y más de dos millones de metros cúbicos de excavación, combinando industrialización detallada, eficiencia constructiva e integración urbana.

La construcción del túnel verde de Chipping Warden, uno de los más extensos del proyecto ferroviario HS2 entre Londres y Birmingham, alcanzó un nuevo hito con la colocación del último de sus 5.020 segmentos prefabricados de hormigón armado.

La estructura, ubicada en Northamptonshire, tendrá 2,5 kilómetros de longitud y responde al sistema cut and cover: primero se ejecuta una excavación abierta donde se construye el túnel y posteriormente se restituye el terreno sobre él. Esta solución permitirá reducir el impacto visual y acústico de la línea de alta velocidad e integrar la infraestructura al paisaje rural.

Desde el punto de vista estructural, el túnel presenta una particular sección en forma de “M”, capaz de generar dos espacios independientes para las vías correspondientes a los trenes que circularán en sentidos opuestos. Cada sección se conforma mediante cinco segmentos prefabricados de hormigón, ensamblados sobre una base previamente preparada.

Para acelerar la obra, la construcción avanzó desde dos sectores hasta encontrarse cerca de la ruta A361, mientras diferentes frentes desarrollaban simultáneamente tareas de excavación, preparación, montaje y relleno. Finalizada la instalación de los elementos prefabricados, los trabajos se concentran ahora en la impermeabilización, la losa interior, los senderos de emergencia y las restantes instalaciones.

La magnitud de los movimientos de suelo constituye otro aspecto destacado de la intervención. Para generar la plataforma del túnel se excavaron más de dos millones de metros cúbicos de material, los cuales permanecieron almacenados dentro del área de obra. Ese material está siendo nuevamente colocado y compactado sobre la estructura mediante un procedimiento controlado que busca distribuir uniformemente las cargas. Una vez concluido el relleno, el terreno será objeto de un tratamiento paisajístico el cual incluirá plantación de árboles y restitución de cercos vegetales, de modo que buena parte de la infraestructura permanezca finalmente oculta.

La ejecución también funcionó como campo de aplicación para distintas mejoras de productividad. El empleo de armaduras suministradas en forma de mantas enrollables, jaulas prefabricadas de refuerzo, pórticos especiales para su montaje y modificaciones en la logística del hormigonado permitieron agilizar diferentes etapas.

En la parte superior de la sección en “M”, además, se adoptó una mezcla de hormigón celular para completar el espacio central, reemplazando una solución con agregados. Varias de estas innovaciones fueron previamente ensayadas en un tramo experimental construido especialmente en el obrador, posibilitando evaluar procedimientos antes de incorporarlos a la obra definitiva.

El resultado de esta estrategia se refleja especialmente en los ritmos de montaje. La instalación de segmentos pasó de un promedio de dos piezas diarias durante 2022/2023 a unas cinco y media por día en 2026. También se optimizó el relleno mediante equipos de mayor porte operando sobre la estructura, una alternativa implementada después de efectuar específicas verificaciones para garantizar que las cargas adicionales no comprometieran su comportamiento.

Las experiencias obtenidas en Chipping Warden fueron trasladadas a otros túneles de HS2 construidos con metodologías semejantes, entre ellos Wendover y Greatworth, consolidando un modelo basado en prefabricación, repetitividad y mejora continua de los procesos constructivos.