Puentes ante sismos
La Revista Structure del mes de septiembre de 2025 presenta la nota “Evaluación de Daños en Viaductos tras el Terremoto de 2023 en Turquía”, fruto de los profesionales Cenan Ozkaya, Ph.D, Robert K. Dowell, Ph.D, PE, y Faruk Yildiz. El texto analiza la magnitud de los daños estructurales.
Catorce viaductos se encuentran a lo largo de la autopista Tarsus-Adana-Gaziantep (TAG), principal ruta de transporte en el sur de Turquía. Tres carriles de tráfico fluyen en cada dirección. De los 14 viaductos, cinco resultaron dañados durante el terremoto de magnitud 7,8 Mw de 2023.
Construidos poco antes del año 2000, los cinco viaductos presentan imponentes estructuras ubicadas en las sierras bajas, con interesantes diseños para la respuesta sísmica. Originalmente concebidos para una aceleración máxima del terreno (PGA) de 0,4 g (con un período de retorno de unos 500 años), los puentes dañados fueron sometidos a sacudidas sísmicas muy superiores a las previstas.
La estación 2712, la más cercana en campo libre a los cinco viaductos dañados, registró un PGA de 0,607 g. Otras estaciones en campo libre a lo largo de la línea de ruptura de falla registraron valores aún mayores, pero no estaban próximas a la autopista TAG ni a los puentes dañados. Así, según los datos disponibles y dada la proximidad de estos cinco puentes entre sí y a la estación 2712, es razonable suponer que fueron sobrecargados en aproximadamente un 50 % por encima de lo previsto en su diseño.
La proximidad a la falla que sufrió el sismo explica por qué esos cinco viaductos se dañaron y los otros nueve no; en un gran terremoto, el PGA disminuye con la distancia normal (perpendicular) a la línea de ruptura, y no con la distancia al epicentro. Además, las condiciones de campo cercano se dieron en estos viaductos dañados, ya que todos se ubicaban a menos de 225 metros de la falla fracturada.
Dos de los cinco viaductos principales —el Ataturk y el Turgut Ozal— son muy similares tanto en escala como en características de diseño sísmico. Por ello, sus nuevos esquemas de rehabilitación sísmica también fueron similares.
Los diseños de refuerzo sísmico de los viaductos Ataturk y Turgut Ozal fueron realizados por Cenan Ozkaya, como ingeniero responsable, dentro de PONTEM Engineering Co. El diseño típico de refuerzo sísmico en un puente busca anticipar un evento mayor que probablemente nunca suceda y para el cual la estructura no fue concebida originalmente. En este caso, sin embargo, el refuerzo responde a un puente que ya sufrió un terremoto máximo considerado.
Vale remarcar que ambas estructuras sufrieron daños, pero no colapsaron, y se preservaron para su futuro uso gracias al refuerzo sísmico adaptado a valores de PGA mayores respecto de los del diseño original. La alta calidad tanto de los detalles originales como de la construcción, fueron factores determinantes para que los viaductos resistieran el sismo de febrero de 2023.
Los trabajos de refuerzo los ejecuta la empresa constructora SNH, y el propietario de los viaductos es la Dirección General de Carreteras del Estado, División de Autopistas, dependiente del Ministerio de Transporte e Infraestructura de la República de Turquía.































