Polideportivo estructural

El polideportivo fue diseñado para ofrecer una multiplicidad de usos y favorecer el intercambio y el encuentro. La variedad de recorridos posibles se acompaña de numerosas transparencias y relaciones visuales cruzadas, creando vínculos entre las distintas prácticas deportivas.

Al insertarse entre los árboles existentes al sur y el campo de fútbol al norte, el polideportivo, parcialmente enterrado y concebido como un edificio-paisaje, ofrece una gran terraza-mirador con múltiples puntos de vista que permiten comprender mejor el panorama del entorno.

En plena coherencia con la escuela al aire libre, y en el emplazamiento inicialmente previsto para el gimnasio que debía construirse allí, el proyecto propone un suelo habitado, donde cada estrato establece una relación particular con el exterior. Este principio se manifiesta especialmente en las salas de boxeo, que se abren hacia la gran terraza disponible para distintos usos y favorecen las prácticas al aire libre, de acuerdo con los principios de la “pedagogía del despertar” de la década de 1930, desarrollada fuera del edificio escolar.

La interacción entre diferentes públicos se busca mediante la articulación de los espacios comunes a lo largo de un eje este-oeste, desde la explanada de acceso hasta el mirador y, posteriormente, hacia la plaza central. La explanada se prolonga mediante una galería interior que pone en relación el campo deportivo exterior con los espacios interiores y con la cancha multideportiva situada en un nivel inferior.

Las oficinas de las asociaciones deportivas y el espacio destinado a la enseñanza de artes marciales se abren visualmente hacia la amplia terraza ajardinada. El diseño expone precisamente esta continuidad entre la pasarela exterior, las fachadas acristaladas y el gran espacio deportivo interior, reforzando la idea de transparencia y conexión visual.

El edificio combina una plataforma mineral anclada a 3,50 metros de profundidad con una superestructura ligera de madera, sostenida por dos grandes núcleos responsables de concentrar los servicios y las circulaciones verticales. Todos los espacios subterráneos fueron construidos en hormigón arquitectónico, mientras que las fachadas de los niveles superiores permanecen revestidas con listones de madera de castaño.

El uso de madera, junto con aislaciones de origen biológico y estrategias de reutilización, permite controlar las emisiones de carbono del proyecto. La doble orientación norte-sur favorece, además, un importante aporte de luz natural, evitando al mismo tiempo fenómenos de sobrecalentamiento o deslumbramiento.

El resultado es un equipamiento de alto rendimiento, confortable y de bajas emisiones, pionero dentro del enfoque Bâtiment Durable Francilien —BDF Oro—, correspondiente a las directrices de construcción sostenible de la región de Île-de-France.

FICHA TÉCNICA

Obra: Polideportivo Rebecca Cheptegei.
Dirección: 16 rue Candale, 93500 Pantin, Francia.
Arquitectura del paisaje: Atelier Roberta.
Ingeniería estructural: ECSB.
Empresas constructoras: GCC y ACDF.
Fotógrafo: Charles Bouchaïb.