La impresión 3D en hormigón comienza a abrirse camino en la construcción argentina con propuestas capaces de ejecutar la estructura principal de una vivienda en apenas 48 horas. La tecnología promete reducir plazos, optimizar materiales y ofrecer nuevas posibilidades para el diseño.
La descarbonización del hormigón ya no depende únicamente de grandes cambios tecnológicos, sino de decisiones precisas en el diseño de las mezclas. Nuevas estrategias permiten reducir emisiones sin comprometer resistencia, durabilidad ni costos, abriendo un camino efectivo hacia la sostenibilidad.
El hormigón de la antigua Roma, célebre por su notable resistencia a lo largo de los siglos, podría aportar ciertas ventajas parciales en términos de sostenibilidad en comparación con el hormigón moderno, según un nuevo estudio publicado recientemente en la revista científica iScience.
La investigación en bio-concreto está transformando la forma de entender y diseñar estructuras de hormigón al incorporar microorganismos capaces de sellar fisuras de manera autónoma. Este nuevo enfoque no solo aumenta la durabilidad de los elementos, sino que reduce el mantenimiento.
El Seminario de Durabilidad del Hormigón se realizará el 18 y 19 de noviembre en Bahía Blanca, con la participación de especialistas. El encuentro, organizado por AATH, UNS e ICPA, es a beneficio del Laboratorio de la UNS, afectado por la inundación del pasado 7 de marzo.
En el edificio The Langston, los ingenieros de SK&A diseñaron un sistema de tensores colgantes estructurales suspendidos desde la cubierta, complementado por una estructura temporal de acero en voladizo que permitió ejecutar la obra de forma segura.
Por primera vez en Singapur se utilizó con éxito la técnica de columnas de hormigón por vibración (VCC), una solución innovadora que mejora la capacidad portante de suelos con antecedentes de uso como relleno sanitario, minimizando la generación de residuos y los costos frente a métodos tradicionales.
































